No es sencillo conocer a los que conforman la
comunidad ‘hacker', pero podemos ofrecer un perfil general de quienes podrían
estar detrás de las recientes violaciones de seguridad.
Los últimos ataques informáticos nos hacen pensar que
estamos en el centro de una ciberguerra: semanas atrás se han dado a conocer
múltiples violaciones de seguridad en organizaciones de la talla de Citigroup,
Sony, el Fondo Monetario Internacional, Sega Corp. e incluso el portal de la
CIA.
Los hackers están por doquier, sin embargo, para la
comunidad hacker, este rosario de ataques no es una novedad, Pero mientras el
público imagina misteriosos grupos de nerds de las computadoras confabulando
para colapsar las principales redes del mundo, la verdad es mucho menos
glamorosa.
La jerarquía de los hackers puede matizarse y
desenredarse en una escala que va desde los llamados geeks que se divierten
desde su sótano, hasta gobiernos organizados. Lo que hacen y cómo lo hacen
suele ser un misterio, pero todos los días sus actividades entran dentro del
amplio término de subversión digital denominado "hacking".
El hacking nace, originalmente, como un pasatiempo.
La mayoría de la gente que hackea es sólo eso, gente que se entretiene, es
decir, no forman parte de una red de hacking más allá de los foros y los
salones de chat.
Algunos miembros de esta clase de hackers terminan,
con el tiempo, integrándose al mundo corporativo. Allí está Linus Torvalds, el
hombre que escribió el componente central del sistema operativo Linux, con una
respetada historia en el hacking. Él incluso co-escribió el libro 'La ética del
hacker', publicado en 2001. Otro hacker de alto perfil es el cofundador de
Apple Steve Wozniak, quien ha hablado abiertamente sobre sus comienzos en la
actividad, cuando en la universidad de Berkeley construía y vendía dispositivos
que hackeaban las redes telefónicas para hacer llamadas gratuitas.
Hay otro tipo de hacker, de más reciente aparición,
que busca publicidad. Suelen ser grupos con motivaciones políticas. Los ataques
que éstos perpetran están realmente diseñados para obtener comunicados de
prensa.
Una de las agrupaciones más famosas es Anonymous, una
red anárquica de hackers que se organiza con regularidad para colapsar sitios
web, ya sea por diversión o con propósitos políticos.
Anonymous ha realizado varias campañas de este tipo,
la más famosa es su intento en 2008 de eliminar la presencia digital de la
Iglesia de la Cienciología. Hace poco, el grupo advirtió que atacaría a la
Reserva Federal estadounidense, pidiendo la renuncia de su presidente, Ben
Bernanke.
LulzSec es otro grupo que ha recibido titulares. Hace
días colapsó temporalmente el portal público de la Agencia Central de
Inteligencia de Estados Unidos (CIA). LulzSec también se atribuye la
responsabilidad de ciberataques contra PBS, Fox y Sony. En el caso de Sony, el
objetivo del grupo era demostrar la deficiente seguridad en línea de la
compañía
El hacking respaldado por gobiernos es una historia
muy diferente: cuenta con más recursos, pero es casi imposible de rastrear. Esa
actividad tampoco es nueva: Estados Unidos lo hace, China lo hace. Los
gobiernos se han espiado unos a otros desde hace miles de años.
Ese misterio, como muchos otros, quedará irresuelto.
Aunque el alcance y la complejidad del ataque ofrezcan pistas, nunca
sabes quién está realmente detrás. En la mayoría de los casos, jamás sabrás
quién lo hizo y por qué.