Los problemas de adaptación escolar en
Es en este periodo cuando el ser humano
desarrolla, desde la necesidad de aprobación, pertenencia e inclusión en el
grupo social, las estrategias que le permiten conseguir sus objetivos
relacionales y la definición de una identidad propia con la que presentarse al
mundo.
Aquellos individuos más vulnerables por cualquier dificultad personal que les hace diferentes, aquellos que presentan un déficit en las habilidades sociales básicas para desenvolverse en su entorno y evolucionar hacia la edad adulta adecuadamente, serán los posibles candidatos a la inadaptación en el medio escolar, fundamentalmente el plano de lo relacional. Estos adolescentes serán a su vez más vulnerables a la presión que ejercen sus iguales con especial relevancia en todo lo relacionado con conductas de acoso escolar y violencia en el aula, que pueden marcar severamente su personalidad.
Además de la adaptación al grupo de
pares, el medio escolar demanda del adolescente capacidades y actitudes que le
permitan afrontar con éxito cuestiones
como la propia competencia académica, la presión del fracaso y, habitualmente,
la presión de los padres. Encontramos con frecuencia, cuadros de fracaso
escolar continuado, trastornos de ansiedad académica y estados depresivos
asociados que están a la base de un gran número de abandonos.
Otro aspecto característico del medio
escolar es el formato educativo, las reglas y las figuras de autoridad. El
adolescente que no ha interiorizado estos parámetros en la infancia y en el
medio familiar, también podrá desarrollar conductas inadaptadas, muchas veces
de riesgo, en el medio escolar y en el entorno social que se establece como
alternativa al propio estudio.
Desde la intervención clínica nuestra
labor se centra, en primer lugar, en la evaluación y el diagnóstico eficaz de
posibles dificultades que puedan subyacer a los cuadros de inadaptación que
atendemos, déficits de atención, dificultades de lenguaje y capacidad
intelectual, trastornos de ansiedad, cuadros depresivos, trastornos evolutivos,
etcétera. En segundo lugar, la prevención de problemas a través del
entrenamiento en habilidades de competencia social y fomento de la asertividad
y aprendizaje de estrategias de adecuación al medio escolar. En tercer lugar el
asesoramiento y la formación a los padres y a los componentes de los claustros
de profesores para que sean capaces de detectar, atender y, en su caso derivar,
los problemas y conflictos que puedan presentarse. Y, por último, el
tratamiento de cualquier problemática que pueda encontrarse a la base de la
inadaptación, la gestión clínica de la propia situación inadaptada y el control
de las posibles secuelas psicológicas. Estos tratamientos se articulan a su vez
en tres niveles: la intervención con el paciente, el trabajo con sus familiares
y la coordinación con los agentes del medio escolar.
Según la Psicóloga Especialista Isabel Carrasco Cabeza , las dificultades para adaptarse al ámbito
escolar durante
Aunque existen intervalos de rangos de edad en cada
una de las etapas del desarrollo, es necesario destacar que estos deben ser
aproximativos ya que cada niño tiene su propio ritmo y velocidad para la
adquisición de las distintas habilidades y conductas.
Sin embargo,
pueden aparecer diferentes problemas que pueden impedir una buena
adaptación en el centro escolar. Por
ejemplo, cuando se observan dificultades a nivel de psicomotricidad, tanto en
la gruesa como en la fina ( que supone limitaciones para la realización de una
actividad deportiva o para una correcta escritura ) o retraso a nivel
lingüístico (que hace que el niño presente deterioro en habilidades
conversacionales) o dificultades en las adquisiciones básicas de aprendizaje
(lectura, escritura y cálculo matemático) o déficit en las relaciones sociales
(que lleva al niño a evitar las interacciones sociales con sus iguales o
adultos) o problemas afectivos como una baja
autoestima. Por ello, una intervención precoz que permita identificar y
tratar estas posibles dificultades es fundamental para un buen ajuste escolar.
También un trastorno atencional con o sin hiperactividad (TDA-TDAH) o un miedo fóbico a la evaluación académica pueden conducir a un rechazo al mundo escolar.
Además de los motivos anteriormente mencionados, otro
de los problemas que encontramos durante
el inicio de la escolarización en los niños que puede generar complicaciones en
la adaptación escolar es la dificultad de separarse de sus padres.
Durante el desarrollo todos los niños manifiestan en
mayor o menor grado, signos de ansiedad ante la separación de sus padres o de
las personas que asumen este papel.
Es decir, la ansiedad de separación es un fenómeno
universal que se da en las distintas culturas e incluso en otras especies
animales. Tiene un valor adaptativo ya que la situación de estar solo podría
incrementar la posibilidad de que realmente le pasara algo al niño.
En ella se distinguen tres etapas (de
a)
PROTESTA: lloros, gritos, agarrarse fuertemente, búsqueda
de la madre.
b)
DESESPERANZA: pérdida de la esperanza de cambiar la
situación, triste, retraído
c)
DESINTERÉS y DESAPEGO: desinteresado por sus padres, parece haberles olvidado.
Una vez que la figura de apego aparece el niño vuelve
a una relación afectiva adecuada.
La reacción del niño ante la separación de los padres
en el inicio de la escolarización dependerá de:
1.
La experiencia previa en su grupo de edad
2.
De la presencia de hermanos en el ámbito escolar
3.
La familiaridad de la situación
4.
La calidad de la relación Madre-hijo
5. Del comportamiento de la madre o figura de apego durante la separación
El problema surge cuando esa ansiedad es excesiva
e inapropiada ante la separación de las personas a las que el niño se encuentra
afectivamente ligado.
Cuando el menor manifiesta una resistencia negativa
persistente a ir a la escuela, además de cefaleas, vómitos, pesadillas
repetidas sobre el tema separación, miedo a estar solo en casa, preocupación
excesiva a que a sus padres les ocurra algo malo o una negativa constante a
dormir en lugares sin los padres estamos hablando de un Trastorno de Ansiedad de Separación que es necesario tratar a nivel
clínico tanto con los padres, con el niño y con el colegio.