Suiza y Junio 26: Crónica de una fecha que amarga la tradición mundialista
Deportes | 27/06/2011

El contexto que esboza el éxtasis del fútbol es patrón de una mística exquisita e inmaculada que atrae como imán a quien toca las puertas de esta sensación. Un espectador, un seguidor, un hincha o un simple mortal que a través de la gloriosa experiencia del fútbol plasma en sus venas un universo de pasiones magníficas y finas como la veneración que se le otorga a este deporte, el más hermoso de la faz de la tierra. Todo esto es un arte auténtica, un respeto por la ética que encierran detrás de cada manifestación futbolística unos paralelos de hechos que te hacen deleitar la magia de esta antigua vivencia.

Una antigua vivencia que se manifiesta a través de medios históricos que argumentan factores sorpresivos, factores de concordancia, factores de éxito y factores que mezclan fidedignamente un enfoque de coincidencia y una pócima de desgracia. Tal es el caso de la Selección Suiza, un conjunto que a lo largo de las décadas ha marcado un hito y un gran aporte al dinamismo del fútbol mundial, pero a pesar de poseer el récord de imbatibilidad en los mundiales con 559 minutos sin gol en contra, el combinado “Nati” ostenta una particular fatalidad en los mundiales que hace parte de la mística del fútbol.

Así es, la Selección Suiza es dueña de un anti récord, el cuál encuentra el fervor el 26 de Junio, ya que en los 3 partidos que ha disputado en esta fecha en los mundiales, ha caído derrotado ya sea por la vía de los 90 minutos o por el punto blanco del penal.

Esta particular historia, que no es más que el itinerario de un curioso fracaso se remonta a 1954 dentro del marco del Mundial organizado por ellos mismos. Aquel 26 de Junio cuando 31.000 espectadores se aglomeraban en el Stade Olympique de La Pontaise de Lausana en busca de la ilusión de una Semifinal de la Copa del Mundo, la Selección de Austria perturbaba fuertemente el sueño de toda una nación venciendo 7-5 a la Selección Local y obligando a los Suizos a conformarse con un decepcionante Quinto Lugar en su propio terreno.

El tiempo y las décadas transcurrían, y Suiza continuaba un proceso constante lleno de triunfos y fracasos que tendría sus recompensas al regresar al Mundial de Estados Unidos 1994 tras 28 años de ausencia. En aquel mundial innovador y particularmente aquel 26 de Junio, los Suizos iniciaban el juego en San Francisco con el liderato del Grupo A, pero la Selección Colombiana los derrotaba 2-0 ante 82.000 espectadores del Stanford Stadium y de este modo veían como el sueño de liderato se diluía y la clasificación a Octavos de Final estuvo pendiendo de un hilo, dando paso a un enfrentamiento complicado en este instancia ante España que cobraría factura con un 3-0 contundente y aplastante, un 2 de Julio en Washington.

Doce años después y en medio de uno de los mundiales con mayor calidad de infraestructura, la fatalidad Suiza en relación al 26 de Junio encontró por el momento su última manifestación.

Luego de su brillante debut en el Grupo G del Mundial Alemania 2006 en el Gottlieb-Daimler Stadion de Stuttgart, logrando un empate 0-0 ante la Selección Francesa y demostrando su fuerte poder argumentativa en el bloque defensivo, la Selección Suiza lograba explotar sus factores de ataque superando en Dortmund y Hanover, a las Selecciones de Togo y Corea del Sur respectivamente. Situación que lo llevo a apoderarse de la cima del grupo con 7 Puntos y con un saldo positivo sin recibir gol, lo cual causó gran admiración por su fino esquema táctico. Pero tanto fervor, tanto patriotismo que generó tal admiración y tanta expectativa, se fueron derrumbando en agonía cuando hizo su aparición el tan famoso 26 de Junio. Aquella fecha en el Rhein Energie Stadion de Colonia, la Selección Suiza enfrentaba a una indescifrable Selección Ucraniana en un cerrado 0-0 donde la posesión de balón favoreció a los Rojos simplemente en un 55%, lo cual marcó la tendencia del encuentro durante los 120 minutos que desembocaron en la lotería de los penales. Tanda de penales en la que los Suizos cayeron 3-0, a nombre de la imprecisión de Marco Streller, Tranquillo Barnetta y el gallego Ricardo Cabanas Rey, dilapidando sutilmente y cerrando el telón la ilusión, y abriendo nuevamente paso al fantasma del 26 de Junio que hacía nuevamente de las suyas.

Y en medio de la impredecible mística del fútbol, volverá el fantasma del 26 de Junio a las toldas Suizas o se quemará la amarga tradición en la línea del tiempo?

Ricardo José Durán San Juan
http://futboltradiciontacticaypasion.blogspot.com/


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