Novela de Miguel Delibes publicada en 1987 con el título 377 A, madera de héroe y luego el actual.
Causas profundas y olvidadas de la guerra civil. Examen de algunos momentos de los dieciocho años de vida de un joven que se cuestiona la legitimidad de las ideas por las que luchó. Pretende el autor poner luz moral a la contienda y penetrar en el miedo que se vivió en ella.
Ya el libro I
da cuenta de la infancia de Gervasio, de sus diez primeros años. Un día
oye una música militar que marca su futuro y otro día recibe las ropas
de su tío Felipe. Desde su primera comunión ya percibió el
enfrentamiento entre su padre, Telmo García, un liberal, y la familia de
su madre, los Lastra, imbuidos en las ideas religiosas y políticas
conservadoras. Se gesta aquí y más adelante la <
Delibes arranca
secretos íntimos a sus personajes, que desde su vida privada exportan a
la vida nacional sus enfrentamientos en busca del conflicto nacional, y
pone de manifiesto las grandes dosis que aquél tuvo de fanatismo e
intolerancia, del odio que ya había nacido entre las propias familias y
que luego sale a la calle, y a las ciudades y a la nación donde se
extiende toda esa oleada destructiva. Ahí está la experiencia juvenil
del escritor, que hizo la guerra en el bando nacionalista porque así le
habían inculcado las ideas desde su nacimiento. Para los Lastra se trata
de una guerra santa, de una Cruzada. Por eso su participación es un
acto heroico y un excelente paso para recabar la admiración de los
demás, y amparado en esas ideas sueña con convertirse en un héroe. Los
personajes encarnan los símbolos y tendencias: el viejo carlismo lo
expresa papá León; la mujer tradicional española vive representada en
mamá Zita, y el hombre liberal y republicano es papá Telmo. Los cambios
en la manera de pensar están en estas páginas, y también las semanas
santas vallisoletanas y las tendencias falangistas de la ciudad. La
crítica ha elogiado la fidelidad de sus exposiciones y la
correspondencia entre la historia familiar y la nacional, y en la
tercera parte, la capacidad del autor para crear ese cuadro del
protagonista y sus amigos a bordo de un barco donde proliferan los
términos náuticos. Acerca de tal dominio del lenguaje del mar ha
señalado Alvar que, gracias a esa habilidad, Delibes <