En este breve trabajo pretendemos
acercarnos a la vida y obra de Antonio Regàs, un ingeniero catalán que trabajó
en plena crisis del Antiguo Régimen, y se destacó por sus inventos en la
industria de la seda, las sembraderas, la promoción de la enseñanza de la
economía política y el desarrollo de la estadística.
Antonio Regàs Borrell i Berenguer nació en
Mataró en 1750 o 1752, porque hay alguna controversia sobre su fecha de
nacimiento. Tampoco está muy clara la fecha de su fallecimiento, quizás en 1836
o 1837[1].
Estudió en los Escolapios de su ciudad natal y luego en Barcelona se dedicó a
las matemáticas. En 1772 pasó a Zaragoza, dedicándose a la mejora del arte de
la seda, donde destacó[2].
Inventó y elaboró tornos para hilar que merecieron el aplauso de la Junta de
Comercio. Gracias a su éxito se expandieron por Cataluña, Aragón, Valencia y La
Rioja. En este sentido, existen unas Memorias
(manuscritas) de Francisco Javier
Lozano y Antonio Regás manifestando que el primero consiguió el premio otorgado
por la Sociedad con seda hilada en el torno inventado por Regás y no siguiendo
el método llamado de Vaucanson, de 1819[3].
En Zaragoza también ideó y presentó a la Real Sociedad Aragonesa una máquina
para aserrar piedra, que mereció un premio[4].
En 1802 formó parte de una comisión que
debía estudiar la posibilidad de hilar la seda con agua fría. Dirigió los
ensayos con éxito, por lo que se le encargó la propagación y enseñanza del
nuevo método. Fue nombrado visitador general de las fábricas de S.M.. Tuvo
contactos con la Sociedad del Fomento de la Industria de París, enviando a
dicha institución muestras de seda hilada en rama por sus tornos y, vistos sus
progresos, se le hizo socio corresponsal. En 1821, fue elegido vocal de la
Junta de Artes. Además fue delegado de la Junta General de Comercio, y
secretario, contador y bibliotecario del Conservatorio de Artes[5].
Perteneció a diversas Sociedades Económicas de Amigos del País, como la de
Valladolid y, sobre todo, la de Madrid.
En la Real Sociedad Económica Matritense
ingresó como socio de mérito en 1804[6],
llegando a ser contador y subdirector de la misma. En la corporación se destacó
por un sinfín de informes sobre máquinas e inventos de todo tipo. En la
corporación promovió la creación de la Cátedra de Economía Política a finales
de 1813[7].
Nuestro protagonista fue secretario en 1814 de la Comisión para el traslado del
Real Gabinete de Máquinas del Retiro desde el palacio de Buenavista a la Sociedad
Matritense[8].
Regàs intentó que la Matritense abordase
la ejecución de una estadística de la provincia de Madrid pero no tuvo éxito.
Como la Sociedad dejó de existir oficialmente después del Trienio Liberal, Regàs
intentó llevar por su cuenta su proyecto. Al parecer, solicitó la ayuda del
intendente de la provincia[9].
A través de esta autoridad, se pusieron en marcha los curas párrocos y las
justicias de las distintas localidades. Regàs estableció un plan y, para ello
se documentó de forma fehaciente, además de tener experiencia, ya que había
colaborado en el pasado en las estadísticas del Reino de Aragón y de la
provincia de Soria. Cuando recibió la información de las distintas autoridades,
organizó los datos como si de un diccionario se tratase, informando sobre la
extensión superficial, la distancia de la capital, situación geográfica,
fanegas de tierra cultivada, terrenos baldíos, montes, ríos y fuentes, vías de
comunicación y mercados y ferias de las distintas localidades. Además, elaboró
tablas estadísticas demográficas y de las distintas producciones agropecuarias[10].
Aunque toda esta tarea fue acometida entre los años 1824 y 1825, la obra no se
publicó hasta el año 1835, con el título de Estadística
de la provincia de Madrid[11].
Regàs inventó una sembradera que presentó
a la Sociedad Económica de Valladolid, y que se experimentó en el Jardín
Botánico de Madrid[12].
Una faceta poco conocida de Regàs fue la
de urbanista, ya que propuso al Ayuntamiento de Madrid una reforma de la
plazuela del Carmen, además de recomendar en el año 1830 que se retirasen los
cajones que, al parecer, afeaban la Red de San Luis[13].
Entre sus obras, además de la citada Estadística, tenemos la Memoria para demostrar que los adelantos
hechos hasta entonces en los ramos del hilado, torcido y tinte de la seda se
debían fundamentalmente a la Física y Matemáticas, Barcelona, 1806, o su Plan artístico de productos de la provincia
de La Rioja, del mismo año, así como una serie de cartillas encargadas por
la Junta de Comercio sobre la el cultivo de las moreras, la manera de coger las
hojas y las enfermedades de los gusanos de seda. De distinto signo son su Memoria muy extensa del estado que tenían
los ramos más principales artísticos del reino, del año 1821.
[1] En este sentido, consúltese:
http://www.madrid.org/iestadis/fijas/estructu/general/otros/descarga/eh1825me.pdf
[2] Véase, OCHAGAVÍA FERNÁNDEZ, D., “Historia
riojana de la sericicultura”, en Berceo,
nº 23, (1952), págs.. 253-270.
[3] Se pueden
consultar en la red: http://riunet.upv.es/handle/10251/21143
[4] SILVA SUÁREZ, M. (ed.). Técnica e ingeniería en España. III. El
siglo de las luces, Zaragoza, 2005pág. 340.
[5] RAMÓN TEIJELO, “Aproximación al Real
Conservatorio de Artes (1824-1850): precedente institucional de la ingeniería
industrial moderna”, en Quadern’s d’història
de l’enginyeria, vol. V (2002-2003), pág.49.
[6] Sobre su trabajo en la Matritense, A.R.S.E.M.,
legajo 219/2.
[7] Ver, MONTAGUT
CONTRERAS, E., “El origen de la Cátedra de Economía Política de la Real
Sociedad Económica Matritense”, en:
[8] RUMEU DE ARMAS, A., El Real Gabinete de Máquinas del Buen Retiro, Madrid, 1990, pág. 78.
[9] Sobre la
estadística de la provincia de Madrid:
http://www.madrid.org/iestadis/fijas/estructu/general/otros/descarga/eh1825me.pdf
[10] Datos de los
pueblos de Madrid pueden consultarse en el siguiente enlace:
http://www.lahojadelmonte.es/Regas.pdf
[12] Ver, Informe
descriptivo y diseño de una sembradera inventada y presentada a la Real
Sociedad Económica de Valladolid por su individuo Antonio Regás…, Madrid,
1817