ETA ni derrotada ni desarmada
Política Nacional | 31/10/2013
Tanto es el acento que se pone en destacar estos aspectos que, incluso, el ministro del Interior, Jorge Fernández, en una reciente entrevista en televisión, insistió en repetidas ocasiones en eso de que ‘ETA está derrotada’. Es posible que desde el Ministerio del Interior la situación actual sobre la banda terrorista se vea de forma distinta a como la vemos los ciudadanos de a pie.
Según se desprende de los hechos conocidos o aparentes, y más concretamente de la situación real, la banda terrorista no ha sido en ningún momento ‘derrotada’, ni ‘vencida’, ni ‘desbaratada’. ETA está vivita y coleando. Lo que pasa es que debido al buenismo político, la banda se encuentra en un momento dulce y disfrutando graciosamente de lo que venían reivindicando con tiros en la nuca. Están justamente donde querían estar, gobernando y haciendo su política totalitaria de forma cómoda y sin penurias económicas. Esta nueva situación de privilegio nada tiene que ver con la derrota. Más bien parece un premio a su lucha sin contraprestación alguna.
Por lo que se refiere al discurso bobalicón de ‘ETA no mata porque no puede’, es otro de los aspectos que la banda se encarga de mantener por conveniencia y por la situación de poder que disfruta. Si ETA no mata es porque no quiere, porque no les interesa, porque prefieren seguir disfrutando del chollo sin correr ningún riesgo. Los devotos del terrorismo siguen teniendo coraje para disparar por la espalda a un inocente en cualquier momento. No tienen el menor escrúpulo para hacerlo ni el más mínimo remordimiento.
Hasta la fecha ni se han arrepentido, ni han pedido perdón por los cientos de asesinato cometidos, ni han planteado la disolución de la banda, ni reivindican la disciplina del respeto y la convivencia. Están ufanos, valientes y desafiantes. Por eso no han entregado aún las armas que tienen reservadas y escondidas. Y las mantiene por si en un determinado momento precisan volver a hacer uso de ellas con el tiro en la nuca.
Por eso me hace gracia la insistencia sobre esas dos grandes mentiras que nadie se cree. Sé que todo este asunto que resumo no es nuevo ni original, pero es la dura realidad Es posible que, políticamente, para justificar una fallida intención de paz donde nunca hubo guerra, a algunos les interese insistir en ambos conceptos para despistar la terquedad puesta en el proyecto. Pero en honor a la verdad, ni ETA ha sido derrotada, ni los terroristas han dejado de matar por imposibilidad de hacerlo.
Las víctimas tienen razón. De momento los etarras ganan la partida.