Después de la llamada “revolución de los pingüinos”, que se desató cuando comenzaba el gobierno de Michelle Bachelet, no había habido un movimiento de protesta de los estudiantes chilenos, como el que ahora esta manifestándose. De hecho, por estos días, un grupo de colegios de enseñanza media han sido ocupados por sus estudiantes y sus organizaciones representativas, como una manifestación de protesta contra las políticas gubernamentales, que pretende dar un nuevo zarpazo a favor de la comercialización de los servicios educacionales, buscando favorecer la educación universitaria privada.
El modelo actual, fundado en el lucro, entrega una educación discriminatoria, basada en la optimización de las ganancias de los prestadores del servicio. Actualmente es uno de los mejores negocios, que reporta grandes ganancias, entregando una educación mediocre, selectiva y mercantilista.
La demanda de los estudiantes va en sentido contrario, clamando por una educación fiscal, que garantice la calidad, la igualdad de oportunidades, la movilidad social y el derecho igualitario para todos, más allá de los ingresos económicos.
Los estudiantes repudian el actual modelo privatizador y mercantil de la educación, basado en premisas neoliberales y subsidiarias, donde la educación es sometida a las reglas del mercado, transándose como cualquier otro producto, sobre factores de oferta y demanda donde cada cual compra el servicio que puede pagar, produciendo un abismo social entre los que pueden pagar el acceso a mejores colegios o mejores universidades y los que tienen que aceptar colegios paupérrimos, sin recursos, o una educación terciaria deprimida por las reglas del mercado.
Los estudiantes rechazan el proyecto de dominación ideológica y social, que consagra el actual modelo, donde el Ministro de Educación es un paradigma. Para ellos la educación es un derecho social que solo puede ser abordado por el Estado, cuestión que viene a sr compartida por sectores cada vez más crecientes de la población, y que deberá ser uno de los grandes desafíos de los próximos años a fin de construir una conciencia política y social favorable para ese objetivo superior.
En ese contexto se ha producido un pequeño homenaje a uno de los colegios que simboliza el drama de la educación chilena. Un grupo de hombres de pensamiento libre, se ha reunido en uno de los patios de ese colegio, para reconocer su historia y su aporte a la educación pública y su compromiso con el rol social de la educación.
Se trata del segundo establecimiento educacional fundado por la república, y el primero luego de que Chile conquistara su independencia nacional: el Liceo Gregorio Cordovéz de La Serena, que este año celebra sus 190 años de existencia. Su fundación se produjo e, 1821, por Decreto de la República firmado por el Padre de la Patria, Bernardo O´Higgins, un librepensador que consideraba que la educación era uno de los principales tareas de la naciente república independiente.
Nació el liceo con el nombre de Instituto Departamental San Bartolomé de La Serena, y con el paso del tiempo tomaría el nombre de uno de sus principales artífices, el coronel de milicias, patriota y político, Gregorio Cordovéz del Caso, gobernador y parlamentario, unido a O´Higgins en propósitos y exilio en Mendoza, y que le correspondió cumplir un importante rol en la consolidación de la república y la independencia en la hoy Región de Coquimbo. Compartió con O´Higgins la preocupación por la educación, y su obra destaca por ello, junto a los primeros canales de regadío y el apoyo a la gestación de la primera Escuadra de la Marina de Guerra, con la compra de “La Coquimbo”, conocida luego como la “Chacabuco”.
El “Instituto Departamental”, que luego llevará el nombre del coronel independentista, ha sido el alma mater de la educación chilena en el norte del país, y de ella emergerán luego otras instituciones educacionales memorables: la Escuela de Minas, la Universidad Técnica del Estado local, y la sede provincial de la Universidad de Chile. De sus aulas han salido importantes figuras nacionales (políticos, militares, cultores del arte, profesionales destacados, etc.). El más destacado en vida es el Premio Nacional de Educación, Marino Pizarro.
Con esa enorme tradición, en cualquier país, un colegio de ese tipo estaría entre los principales del país, señalando con su trayectoria la fortaleza de su tradición y la trascendencia de su legado. Sin embargo, hoy es un colegio municipalizado, con pobres recursos, sin un Estado que asuma el valor de su propia obra en el proceso de construcción cultural, que debe arrendar sus recursos físicos (su imponente teatro y sus amplios comedores) para eventos sociales, a fin de obtener recursos monetarios para seguir cumpliendo su noble labor educadora promoviendo la movilidad social y el compromiso con su historia. En la modalidad de financiamiento compartido, sus casi 600 alumnos pertenecen al segmento de ingreso mensual que va entre los 400 y los 700 dólares.
Recorrer su construcción de más de 12.000 metros cuadrados, permite sentir la fuerza espiritual de su historia, de su tradición y de su enorme legado cultural y social al país. Una herencia que el sistema de educación actual desprecia para favorecer el mercantilismo y las ganancias de los mercaderes, refugiados en mentirosas campañas publicitarias y en supuestos logros que son incapaces de pasar cualquier test de medición de resultados en calidad, y que carecen del mínimo compromiso con el rol emancipador de las conciencias que debe cumplir la educación.
Fue un agrado acompañar al ex rector de
la Universidad de Chile y actual Gran Maestro de la Masonería Chilena, Luis
Riveros, al rector del Liceo Gregorio Cordovéz, José Araya, y al Alcalde de La
Serena, Raúl Saldívar, para descubrir una placa de homenaje a los 190 años de
historia de este establecimiento que es el alma mater de la educación del norte
chileno, y que es un paradigma histórico de lo que los estudiantes chilenos
quieren hoy y demandan hacia el futuro. En cada una de las alocuciones ese deseo profundo de contar nuevamente en Chile con una educación mejor, pública, laica y con un profundo sentido social, estuvo fielmente representado y reivindicado.
Comentarios
Me parece que un cambio radical en la educación es necesaria por todo lo que es justo para el hombre, algunos opinan que la educación privada es de excelencia y personalmente veo que es buena, y si ha llegado a ser así es por que se ha despreocupado la educación publica, vigilada por el estado; y debe ser publica y vigilada por el estado, por que es un derecho constitucional y natural. Me pareció curiosa la opinión del señor Jorge Sanz, efectivamente el ministerio debe estar a cargo de la educación publica, ese es el sentido y llamémoslo así, su “destino”.
Yo prefiero la educación publica y laica, creo en los deberes del hombre, en su libertad y derecho absoluto a la educación, cuestión que se soslaya por los intereses de mercado.
Concluyo plantando la semilla de la duda, EEUU siendo el icono de modelo mercantil sostiene la educación pública como eje del pensamiento, los menos van a las privadas, es decir somos un país más capitalista que los gringos.
Por otra parte de entre los paises latinoamericanos y del caribe, con educación gratuita incluida la universitaria tenemos que en Argentina, que es tal vez el país latinoamericano que históricamente ha tenido mayores niveles de desarrollo, el índice de alfabetización de la población entre 25 y 65 años, alcanza el 98% (que es similar al de Cuba); Perú tiene un 90%, Brasil, 81%; Mexico, 93%; Venezuela 95. Si estos países tienen educación superior gratuita, evidentemente no han focalizado el gasto en educación tan bien como Chile, porque nuestro país alcanza un 97% de alfabetización en el mismo tramo.
Por otra parte el país de América latina que tiene un índice de desarrollo humano (indicador mucho más completo que el PIB, pues incorpora mediciones de educación, salud y seguridad entre otras variables), según variadas fuentes, es Chile, seguido muy de cerca por Argentina, y si bien ello no significa que el modelo chileno de educación no sea lo que explica el efecto directo sobre dicho índice, evidentemente el modelo de gratuidad en la educación superior, tampoco ha significado mayor bienestar para los paises que lo tiene
Creo que debemos pensar en un Chile 2.0 y no los recuerdos del siglo XIX.
Emoción en parte también, como ex liceano del Liceo de Hombres de La Serena que me acogió allá por los años 60, que me sumerge en el recuerdo.
No se cual es la tribuna del Sr. Vega, pero debo decirle que efectivamente, el sistema estatal ha generado alumnos y profesores exitosos; lo invito a mirar un poco la historia. No obstante, es cierto, que después de la municipalización, esa excelencia y éxito son cada vez más exiguos.
Respecto a la educación chilena:
1.- El movimiento estudiantil. Escuche su petitorio con el cual concuerdo, más el discurso empleado es de un hombre de 60 años y no de un joven de 17 años, por lo tanto lamentablemente siento que están siendo utilizados para dar las batallas de otros. Es una lástima por qué los perjudicados serán ellos.
2.- La educación pública. Es un ideal y solo eso ya que la educación privada se consolido como la educación de chile, es el 75% de la educación actualmente, por tanto el 25% es pública. La discusión en el tema universitario es consolidar el sistema dando acceso a beneficios del Estado a universidades estatales y privadas sin fines de lucro, dejando fuera de estos beneficios a las privadas con fines de lucro.
En las comunas se están cerrando colegios municipales por qué los padres prefieren la educación privada para sus hijos y los municipios han realizado una mala gestión de la educación.
Lamentablemente en los últimos 20 años, la educación pública fue sepultada, pensar en volver atrás es imposible. Ahora el tema es como mejorar la educación privada.
La educación mas que un derecho es un dber del estado el que en lugar de subsidiar debe mantener y propiciar una educación de caliada para todos sin excepción ninguna.
Pero hoy por hoy lo que importa es el capital que puedan generar los sistemas de educación, la ganancia. Hoy la educación es un negocio extraordinariamente rentable,sin mayores rstricciones legales, sin regulación adecuada, y ha dejado de ser un derecho del futuro ciudadano. Es un negocio del cual se lucra, aunque sus dueños hayan hecho las leyes en las que se mencionan que son sin fines de lucro. Cuidado con tanta disonancia cognitiva que sólo atrae la locura a los pueblos. Digamos las cosas por su nombre: LA EDUCACION ES UN DERECHO. Hagamos patria con ciudadanos ilustrados, con hombres y mujeres libres luchando por mayor equidad social. Esto sólo se consigue con buena educación, con PAIDEIA, como creían los griegos.