La crisis de la educación en Chile y un homenaje merecido
Política Nacional | 12/06/2011

Después de la llamada “revolución de los pingüinos”, que se desató cuando comenzaba el gobierno de Michelle Bachelet, no había habido un movimiento de protesta de los estudiantes chilenos, como el que ahora esta manifestándose. De hecho, por estos días, un grupo de colegios de enseñanza media han sido ocupados por sus estudiantes y sus organizaciones representativas, como una manifestación de protesta contra las políticas gubernamentales, que pretende dar un nuevo zarpazo a favor de la comercialización de los servicios educacionales, buscando favorecer la educación universitaria privada.

El modelo actual, fundado en el lucro, entrega una educación discriminatoria, basada en la optimización de las ganancias de los prestadores del servicio. Actualmente es uno de los mejores negocios, que reporta grandes ganancias, entregando una educación mediocre, selectiva y mercantilista.

La demanda de los estudiantes va en sentido contrario, clamando por una educación fiscal, que garantice la calidad, la igualdad de oportunidades, la movilidad social y el derecho igualitario para todos, más allá de los ingresos económicos.

Los estudiantes repudian el actual modelo privatizador y mercantil de la educación, basado en premisas neoliberales y subsidiarias, donde la educación es sometida a las reglas del mercado, transándose como cualquier otro producto, sobre factores de oferta y demanda donde cada cual compra el servicio que puede pagar, produciendo un abismo social entre los que pueden pagar el acceso a mejores colegios o mejores universidades y los que tienen que aceptar colegios paupérrimos, sin recursos,  o una educación terciaria deprimida por las reglas del mercado.

Los estudiantes rechazan el proyecto de dominación ideológica y social, que consagra el actual modelo, donde el Ministro de Educación es un paradigma. Para ellos la educación es un derecho social que solo puede ser abordado por el Estado, cuestión que viene a sr compartida por sectores cada vez más crecientes de la población, y que deberá ser uno de los grandes desafíos de los próximos años a fin de construir una conciencia política y social favorable para ese objetivo superior.

En ese contexto se ha producido un pequeño homenaje a uno de los colegios que simboliza el drama de la educación chilena.  Un grupo de hombres de pensamiento libre, se ha reunido en uno de los patios de ese colegio, para reconocer su historia y su aporte a la educación pública y su compromiso con el rol social de la educación.

Se trata del segundo establecimiento educacional fundado por la república, y el primero luego de que Chile conquistara su independencia nacional: el Liceo Gregorio Cordovéz de La Serena, que este año celebra sus 190 años de existencia. Su fundación se produjo e, 1821, por Decreto de la República firmado por el Padre de la Patria, Bernardo O´Higgins, un librepensador que consideraba que la educación era uno de los principales tareas de la naciente república independiente.

Nació el liceo con el nombre de Instituto Departamental San Bartolomé de La Serena, y con el paso del tiempo tomaría el nombre de uno de sus principales artífices, el coronel de milicias, patriota y político, Gregorio Cordovéz del Caso, gobernador y parlamentario, unido a O´Higgins en propósitos y exilio en Mendoza, y que le correspondió cumplir un importante rol en la consolidación de la república y la independencia en la hoy Región de Coquimbo. Compartió con O´Higgins la preocupación por la educación, y su obra destaca por ello, junto a los primeros canales de regadío y el apoyo a la gestación de la primera Escuadra de la Marina de Guerra, con la compra de “La Coquimbo”, conocida luego como la “Chacabuco”.

El “Instituto Departamental”, que luego llevará el nombre del coronel independentista, ha sido el alma mater de la educación chilena en el norte del país, y de ella emergerán luego otras instituciones educacionales memorables: la Escuela de Minas, la Universidad Técnica del Estado local, y la sede provincial de la Universidad de Chile. De sus aulas han salido importantes figuras nacionales (políticos, militares, cultores del arte, profesionales destacados, etc.).  El más destacado en vida es el Premio Nacional de Educación, Marino Pizarro.

Con esa enorme tradición, en cualquier país, un colegio de ese tipo estaría entre los principales del país, señalando con su trayectoria la fortaleza de su tradición y la trascendencia de su legado. Sin embargo, hoy es un colegio municipalizado, con pobres recursos, sin un Estado que asuma el valor de su propia obra en el proceso de construcción cultural, que debe arrendar sus recursos físicos (su imponente teatro y sus amplios comedores) para eventos sociales, a fin de obtener recursos monetarios para seguir cumpliendo su noble labor educadora promoviendo la movilidad social y el compromiso con su historia. En la modalidad de financiamiento compartido, sus casi 600 alumnos pertenecen al segmento de ingreso mensual que va entre los 400 y los 700 dólares.

Recorrer su construcción de más de 12.000 metros cuadrados, permite sentir la fuerza espiritual de su historia, de su tradición y de su enorme legado cultural y social al país. Una herencia que el sistema de educación actual desprecia para favorecer el mercantilismo y las ganancias de los mercaderes, refugiados en mentirosas campañas publicitarias y en supuestos logros que son incapaces de pasar cualquier test de medición de resultados en calidad, y que carecen del mínimo compromiso con el rol emancipador de las conciencias que debe cumplir la educación.

Fue un agrado acompañar al ex rector de la Universidad de Chile y actual Gran Maestro de la Masonería Chilena, Luis Riveros, al rector del Liceo Gregorio Cordovéz, José Araya, y al Alcalde de La Serena, Raúl Saldívar, para descubrir una placa de homenaje a los 190 años de historia de este establecimiento que es el alma mater de la educación del norte chileno, y que es un paradigma histórico de lo que los estudiantes chilenos quieren hoy y demandan hacia el futuro. En cada una de las alocuciones ese deseo profundo de contar nuevamente en Chile con una educación mejor, pública, laica y con un profundo sentido social, estuvo fielmente representado y reivindicado.

Comentarios

9 - Jorge Sanz - 22/06/2011 17:35
Franc. Yo también prefiero la educación publica y laica, creo en los deberes del hombre, en su libertad y derecho absoluto a la educación, cuestión que se soslaya por los intereses de mercado; estoy totalmente de acuerdo pero pongo como primera condición la libertad. En el mundo siglo XXI quiero elegir en una educación que debe ser a partir de competencias lo que le resta la uniformidad que debe dar el Estado administrando colegios y Universidades. El Estado está para promover las políticas públicas, no para administrar, El Estado no está en condiciones de sostener a un millón de profesores como empleados del Estado, no tiene los recursos ni la velocidad de reacción. El Estado con sus Universidades actuales no atiende a los más pobres por que no pueden ir a un preuniversitario y (en lo general) no obtienen más de 500 puntos. A esos los atiende la Educación privada (o el mercado si quieres ideologizar la discusión). Eso es lo que quiero, que el más pobre pueda acceder a la educación superior como medio de movilidad social y para que eso suceda, hay que repartir mejor los recursos, no es posible que el CRUCH que atiende al 20% de los alumnos se lleve el 80% de los recursos. Eso no es éticamente correcto, (en mi concepto). No disparemos contra las Ues. privadas por que cobran. Las Ues. estatales cobran igual de caro, no olvide que MOP - Gate surge desde una Universidad estatal para engañar al Estado. El problema no va por estatizar la educación,el problema va por entregar una buena educación independiente de quien administre el establecimiento o cobre las cuotas.
8 - Gabriel Groove - 22/06/2011 17:09
Todos sabemos que la educación es un derecho, pero recordemos que uno de los requisitos del derecho es que sea justo y recto. La educación chilena ¿es justa y recta?, es decir, ¿todos pueden acceder a ella? ¿Es justa?, ¿enseña sin dogmas la educación privada? ¿Es recta?, como ciudadano veo como los estudiantes entran libres a estudiar a una universidad, van por que el impulso de la superación y el deseo de ser hombres independientes como es natural, depende de ese trascendental paso, sin embargo salen presos de las deudas llenas de intereses, firmando, repactando, pidiendo disculpas por no tener como pagar, pero explicando que no han perdido el de estudiar.
Me parece que un cambio radical en la educación es necesaria por todo lo que es justo para el hombre, algunos opinan que la educación privada es de excelencia y personalmente veo que es buena, y si ha llegado a ser así es por que se ha despreocupado la educación publica, vigilada por el estado; y debe ser publica y vigilada por el estado, por que es un derecho constitucional y natural. Me pareció curiosa la opinión del señor Jorge Sanz, efectivamente el ministerio debe estar a cargo de la educación publica, ese es el sentido y llamémoslo así, su “destino”.
Yo prefiero la educación publica y laica, creo en los deberes del hombre, en su libertad y derecho absoluto a la educación, cuestión que se soslaya por los intereses de mercado.
Concluyo plantando la semilla de la duda, EEUU siendo el icono de modelo mercantil sostiene la educación pública como eje del pensamiento, los menos van a las privadas, es decir somos un país más capitalista que los gringos.
7 - SERGIO Labarca Campos - 15/06/2011 16:28
No sé a que tan preciada Educación Chilena pérdida se refiere don Sebastian, porque en 1956 el promedio de escolaridad en Chile era de 3,3 años, 40 % del presupuesto de educación se lo llevaba la U. De Chile, a la que accedía solo un 2% de los estudiantes chilenos. Adicionalmente a principios de los sesenta había mas de 200.000 niños en edad de preparatoria, que no tenían cupo en el sistema escolar, no había ni profesores ni infraestructura suficiente. Ello explica la reforma de Frei padre que invento la doble jornada y los profesores a chorro, como eso también fue un fracaso, a Allende se le ocurrió la ENU, una copia chilensis del Modelo de la Alemania Oriental... Entonces ¿Dónde esta la época de oro de la educación chilena? La verdad es que esas cifras demuestran poca cobertura, mala distribución de la riqueza y fracaso.
Por otra parte de entre los paises latinoamericanos y del caribe, con educación gratuita incluida la universitaria tenemos que en Argentina, que es tal vez el país latinoamericano que históricamente ha tenido mayores niveles de desarrollo, el índice de alfabetización de la población entre 25 y 65 años, alcanza el 98% (que es similar al de Cuba); Perú tiene un 90%, Brasil, 81%; Mexico, 93%; Venezuela 95. Si estos países tienen educación superior gratuita, evidentemente no han focalizado el gasto en educación tan bien como Chile, porque nuestro país alcanza un 97% de alfabetización en el mismo tramo.

Por otra parte el país de América latina que tiene un índice de desarrollo humano (indicador mucho más completo que el PIB, pues incorpora mediciones de educación, salud y seguridad entre otras variables), según variadas fuentes, es Chile, seguido muy de cerca por Argentina, y si bien ello no significa que el modelo chileno de educación no sea lo que explica el efecto directo sobre dicho índice, evidentemente el modelo de gratuidad en la educación superior, tampoco ha significado mayor bienestar para los paises que lo tiene
6 - Jorge Sanz - 14/06/2011 00:59
Me parece muy importante el homenaje a un educador pero respecto de la educación tengo una mirada diferente. Estamos en el siglo XXI y el mundo se mueve por el lucro, es positivo y legal (otra cosa es la codicia o la usura). No me parecen adecuadas las demandas de los estudiantes o no las entiendo. ¿educación fiscal es sinónimo de buena educación? ¿el ministro de educación deberá aprobar un presupuesto para la reparación de un vidrio en la escuela de Villa O"Higgins? ¿cual es la idea?. Yo prefiero una educación en que el lucro esté presente pero que sea una buena educación, la estratificación social se supera con adecuadas políticas públicas y no convirtiendo al Ministerio en el administrador de todos los colegios de Chile. Hay que partir de las base que el profesor de hoy tiene la obligación de enseñarle al estudiante el manejo de toda la información que tiene disponible, generarle competencias y conducirlo hacia el bien y para ello no se necesitan slogans, consignas y frases del siglo XX.
Creo que debemos pensar en un Chile 2.0 y no los recuerdos del siglo XIX.
5 - JUAN CARLOS FUENTES CASTRO - 13/06/2011 22:50
Con profunda emoción he leido el clarificador artículo de Sebastián. En parte, como educador, al compartir lo expresado. En parte, porque siento que el ideal laico de privilegiar la solidaridad por el individualismo, de la justicia por la iniquidad, es pisoteado todos los días.
Emoción en parte también, como ex liceano del Liceo de Hombres de La Serena que me acogió allá por los años 60, que me sumerge en el recuerdo.
No se cual es la tribuna del Sr. Vega, pero debo decirle que efectivamente, el sistema estatal ha generado alumnos y profesores exitosos; lo invito a mirar un poco la historia. No obstante, es cierto, que después de la municipalización, esa excelencia y éxito son cada vez más exiguos.
4 - Cristián Navarro - 13/06/2011 22:11
Qué alegría saber que se reconozca con un homenaje a Gregorio Cordovéz por su aporte a la educación del nuestra patria.
Respecto a la educación chilena:
1.- El movimiento estudiantil. Escuche su petitorio con el cual concuerdo, más el discurso empleado es de un hombre de 60 años y no de un joven de 17 años, por lo tanto lamentablemente siento que están siendo utilizados para dar las batallas de otros. Es una lástima por qué los perjudicados serán ellos.
2.- La educación pública. Es un ideal y solo eso ya que la educación privada se consolido como la educación de chile, es el 75% de la educación actualmente, por tanto el 25% es pública. La discusión en el tema universitario es consolidar el sistema dando acceso a beneficios del Estado a universidades estatales y privadas sin fines de lucro, dejando fuera de estos beneficios a las privadas con fines de lucro.
En las comunas se están cerrando colegios municipales por qué los padres prefieren la educación privada para sus hijos y los municipios han realizado una mala gestión de la educación.
Lamentablemente en los últimos 20 años, la educación pública fue sepultada, pensar en volver atrás es imposible. Ahora el tema es como mejorar la educación privada.
3 - mario bonilla - 13/06/2011 19:34
Actualmente se le rinden homenajes no a la tradición republicacna y laica que representa educación impartida por el mas que centenario colegio serenense. Hoy se aplaude la formación de consumidores en lugar de ciuadadanos, de competidores mas que solidarios, de emprendedores mas que seres humanos. Se olvida que la educación actual incorpo´ra a a todos los marginados , de lo cuáles se preocupa la vapuleada educación municipal, porque los sostenedores de los otros tipos de educación les interesa los puntitos en el SIMCE para captar mas clientes y seguir con el negocio.
La educación mas que un derecho es un dber del estado el que en lugar de subsidiar debe mantener y propiciar una educación de caliada para todos sin excepción ninguna.
2 - Gabriel Vega - 13/06/2011 19:18
En efecto hay problemas en la educación y se le atribuye al modelo que impera, pero me pregunto acaso si el sistema antiguo estatal genero profesorado de excelencia y alumnos exitosos? pues por lo visto a no mediar la influencia política y la demagogia, no tenemos profesores muy destacados y menos pruebas de evaluación sobrsalientes en la educación pública, ergo sum, deben prosperar ambos sistemas, exigiendo mayor y mejor desempeño a los colegios publicos y asumiendo que los metodos desarrollados por la educación privada es factor de excelencia, nos guste o no. En una mirada librepensadora me parece que hay que buscar los puntos de encuentro entre estos dos sistemas y lograr ambos modelos, de calidad, se puede, lo hacen en muchos paises, USA, Dinamarca, Alemania, etc.
1 - Carlos Cárdenas Olivares - 12/06/2011 20:53
Que no haya sido noticia en los medios de comunicación el homenaje a los 190 años de historia del Liceo Gregorio Cordovéz de La Serena, el 2º establecimiento educacional fundado por la República, con toda la tradición y transcendencia de su legado para la educación chilena del norte del país, es algo que entristece profundamente. Un pueblo que no reconoce y ennoblece su historia, es un pueblo sin memoria, a la deriva de los acontecimientos, sin raigambre, sin raíces que hagan posible su cohesión social. Porque ya, en aquellos lejanos años, los gobernantes de Chile comprendieron la importancia de la Educación para transformar en ciudadanos, con deberes y derechos, a todo aquel que naciera en este suelo, sin importar su color, su raza, su clase social. Importaba la educación de los futuros ciudadanos chilenos, aquellos que iban a constituir las diferentes instituciones sociales con el fin de llevar a Chile a un mayor "acumulo de civilización", en el decir de Ottone.
Pero hoy por hoy lo que importa es el capital que puedan generar los sistemas de educación, la ganancia. Hoy la educación es un negocio extraordinariamente rentable,sin mayores rstricciones legales, sin regulación adecuada, y ha dejado de ser un derecho del futuro ciudadano. Es un negocio del cual se lucra, aunque sus dueños hayan hecho las leyes en las que se mencionan que son sin fines de lucro. Cuidado con tanta disonancia cognitiva que sólo atrae la locura a los pueblos. Digamos las cosas por su nombre: LA EDUCACION ES UN DERECHO. Hagamos patria con ciudadanos ilustrados, con hombres y mujeres libres luchando por mayor equidad social. Esto sólo se consigue con buena educación, con PAIDEIA, como creían los griegos.
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