En CINTECO,
el abordaje terapéutico gira fundamentalmente entorno al trabajo en
psicoterapia de los focos de conflicto o de sufrimiento. Por ello, en la
mayoría de los casos, no se plantea ni resulta necesaria la prescripción de
medicación. Sin embargo, existen otras situaciones en que el alivio que
proporcionan los fármacos es indispensable para que el paciente se encuentre en
condiciones de abordar sus problemas en terapia, y también casos en los que la
naturaleza misma del problema precisa del tratamiento médico para un abordaje
eficaz.
En nuestro
equipo somos conscientes de los temores y de los reparos que la toma de una
medicación “psiquiátrica” causa a nuestros pacientes, por eso dirigimos buena
parte de nuestros esfuerzos a que el paciente al que se indica una medicación
tenga oportunidad de informarse adecuadamente, exponer y discutir sus dudas y
tomar una decisión compartida con su médico, quien expondrá las diferentes
alternativas terapéuticas y sus ventajas e inconvenientes. Así mismo, el
especialista hará un seguimiento especial durante el periodo inicial del
tratamiento con una mayor accesibilidad que facilite la solución de cualquier
situación con respecto a la que surjan dudas.
Dentro de
nuestra filosofía general, está escoger los fármacos que más se adapten a la
situación individual del paciente y darle importancia a aquello que el paciente
considere importante en lo que respecta a efectos secundarios (evitar la
ganancia de peso cuando afecta negativamente a la persona, buscar medicaciones
que no interfieran con sus tratamientos habituales...). Entre nuestras
prioridades se encuentran:
·
Buscar pautas farmacológicas aspirando al mínimo de medicamentos y
de dosis terapéutica así como a la duración mínima del tratamiento (que se
ajuste a los protocolos).
·
Evitar en lo posible medicaciones que puedan causar dependencia a
largo plazo.
·
Establecer una relación bidireccional médico-paciente que permita
una negociación permanente de las condiciones que el paciente exige del
tratamiento farmacológico.
La evaluación
médica a cargo del psiquiatra permitirá también descartar posibles problemas
orgánicos que pudiesen causar las molestias. Así, con alguna frecuencia, se
realizarán analíticas de sangre u orina para valorar una posible anemia como
causa del cansancio, un problema tiroideo que subyace a un cuadro de ansiedad o
un déficit vitamínico que agrava un problema de memoria.
Sin embargo,
nuestro punto fuerte es sin duda la mentalidad de equipo, así, el personal
médico está en continuo contacto con el psicoterapeuta que lleva el caso, lo
que permite una estrecha coordinación de ambos abordajes.