La Sra Isolina tiene 76 años y vive en la cumbre de la Isla Chaulinec en el
sector Villa. Al fondo se ve la cordillera nevada y allá abajo en el azul mar
del día esta “la lancha del finao Purísimo”,
Ella tuvo muchos Sustos por 4 hijos fallecidos con enfermedades
diversas…”incluso aplastao con maquinarias en Puerto Montt”, nos cuenta.
Viste un pañuelo multicolor, mientras en sus recuerdos aparece el terremoto del
año 1960. Mas de alguna lágrima cae entre teteras luminosas.
La Sra. Rosa, hija del 60, sirve mate bajo la mirada de su esposo de buzo azul
con rojo “mainstream”.
Un loro verde como la luz interior silva afuera.
Rosa nace “asustada”, hoy tiene un problema cardiaco y se controla en la posta
del lugar…”venia un avión bajo…bajo, y salio a mirar y quedo paralizada…y pidió
agua pues pensaba que se iba a desmayar”, luego cuenta que tuvo un gran dolor
en zona epigástrica y después un ahogo.
La Sra. Isolina también cree que eso puede ser “corriente”. Además dice que
Rosa “imprimió mucho el llanto de su padre” cuando este falleció a los 89 años.
Para el susto ella prepara un remedio con: Huipinda, Toronjil, Calahuala,
Pinda, Llantén, Eter en planta y agüita de las carmelitas.
Esto lo usa para “llamar el juicio” y cuenta que aspergiza el remedio por
delante y por detrás del enfermo o enferma mientras dice una frase sanadora.
(En su llamado del juicio hay una frase que sin duda es del mapuzungun en su
origen)
Después de esto toma una porción de paja ratonera, la amarra con lana negra y
hace como un nido donde coloca ajo y un gancho de laurel. Todo esto “como un
nido” lo coloca bajo la cama.
Nos dice que mucho susto puede llevar a Epilepsia.
También el susto se puede ver por el pulso, el cual es muy rápido a nivel
precordial y radial.
Para el susto fuerte nos cuenta que utiliza “remedios crudos”
NOTA : En la Guía latinoamericana de diagnostico psiquiátrico editada en 2004,
aparece el Susto dentro de la Clasificación de Síndromes Culturales con la
siguiente explicación:
El Inca Garcilaso de la Vega describió el susto, una afección muy extendida
en Sudamérica y explicada como el resultado del abandono que el alma hace del
cuerpo del enfermo, aunque éste siga con vida. Se le conoce también como pasmo,
espanto, jamí o mal de aire. Entraña síntomas como una gran crisis o ataque de
ansiedad, donde el “yo” pierde el gobierno de la conciencia y la voluntad,
arrollado por una tormenta vegetativa. De allí la percepción popular de que el
alma abandone el cuerpo y lo deje exhausto y sin energías, sufriendo
progresivamente de anorexia, trastornos gastrointestinales, pérdida de peso y
un malestar que lo puede llevar hasta la muerte, especialmente si el espanto
llega al corazón. El tratamiento debe hacerlo un limpiador que mediante pasos y
rituales logra devolver el alma al cuerpo del enfermo.
Luego la Sra. Isolina nos habla del Sobreparto, dolencia que le dio a su hija
Rosa y que …¡resulto en un PAP alterado !.
Para sanar el sobreparto utiliza “fletas” y también un remedio a tomar
compuesto por Ajenjo, Ruda, Artemisa, Manzanilla, Toronjil Cuyano y Culen. (una
mezcla equilibrada energéticamente).
Ella opina que la Hipertensión Arterial y la Diabetes Miellitus les da a la
gente “por mala crianza”.
Y la conversación sigue bajo el sol de la tarde y el verde loro se niega a
opinar por esta vez.
Nos vamos de su hogar
llenos de nuevos conocimientos mientras la tarde cae y la cordillera comienza a
cambiar a su rosado gélido.
Ya le estamos derivando personas con Susto…