Este año 2013, exactamente,
el próximo 4 de julio se verificarán elecciones locales en 14 entidades federativas del país con el multimillonario
costo económico que este ejercicio conlleva, fenómeno que no se refleja en la
participación de los ciudadanos en las urnas para ejercer su derecho al
sufragio; esta es muestra inequívoca que una gruesa franja de la sociedad se
hartó de los gobiernos del PRI y del PAN y en numerosos municipios se hartó
también del faccioso PRD; pero que
paradójicamente siguen casados con ellos.
En esta tesitura, Aguascalientes es
una de las entidades federativas en que se celebrarán elecciones para renovar
sus 11 alcaldías, 18 diputaciones locales de mayoría y 9 de representación
proporcional; el fenómeno se repite, los hidrocálidos hartos del PRI y del PAN
-que gobiernan por periodos- no rompen
paradójicamente mediante el ejercicio de su voto con la bigamia que los
mantiene casados hoy con el PRI, mañana con el PAN; no obstante, una
interpretación real de los sucesos electorales que acontecen en el estado de Aguascalientes
sugieren un panorama en donde el PRI que postuló para la Alcaldía de Aguascalientes
a Francisco Chávez exdirector del Instituto de Educación de Aguascalientes es
un hombre con escasas miras políticas, cercano al círculo interior del PRI y
con un discurso acartonado y demagógico,
que no repunta en la intención del voto de los sectores medios de la
sociedad.
El Partido Acción Nacional por su
parte, tiene como abanderado a Antonio Martín del Campo para la presidencia
municipal de la capital del estado, un panista tradicional, confesional y
conservador, ha sido presidente del PAN en Aguascalientes y diputado local hace
una legislatura con un paso gris por el Congreso del estado; visiblemente
iletrado, de escasas entendederas y miras cortas, que poco tiene que ofrecer en
materia de propuestas y soluciones a los enormes problemas de pobreza,
desempleo, vivienda y déficit educativo que aquejan al pueblo de
Aguascalientes.
El otro candidato con posibilidades
reales de ganar la contienda electoral y erigirse como Primer Edil de
Aguascalientes es José Luis Novales Arellano, un hombre con 20 años de
experiencia en el servicio público, un político que de ser un panista más en la
larga lista del panismo tradicional y convencional; se ha convertido dentro de
las filas del Partido Movimiento Ciudadano en un actor político por antonomasia, un candidato con liderazgo
carismático que ha sabido leer el sentido de los tiempos y capitalizarlos en su
favor de una manera sin precedente, con un discurso simple sin retórica de por
medio, es notoria su preparación académica con un perfil académico de doctorado
aunado a su férrea voluntad de ganar la elección por la vía democrática, ahínco
que lo transformó desde la pre-campaña con el mote de “el Gallo” hoy convertido
en un fenómeno político sin precedente y que no aparecía ni medianamente parecido
desde hace décadas en el escenario político de Aguascalientes.
En tal virtud, un análisis real de lo
que puede suceder en el ya cercano 7 de
julio en Aguascalientes nos arroja un escenario en que el candidato de
Movimiento Ciudadano: José Luis Novales Arellano gane la Presidencia Municipal
de Aguascalientes y deje bien posicionado en el Congreso local a un grupo
parlamentario de Movimiento Ciudadano con una buena bancada parlamentaria, por
su parte los municipios rurales serán bastión priísta y Acción Nacional se
conformará con una bancada de plurinominales en el recinto legislativo.
Esperemos que el día de los comicios
del 7 de julio de 2013 en Aguascalientes, se corresponda sin titubeos a la
vocación democrática que debe tener el pueblo aguascalentense en particular, y
el de todo México en general.