Mucho se ha especulado por parte de la antropología mexicana sobre el estereotipo e identidad del propio mexicano, a partir del movimiento revolucionario y la caída de una dictadura soberbia que mostraba ante el mundo una cultura mexicana resaltada y un tanto exagerada, se comienza una época de división social, los diferentes estratos, comienzan a tomar fuerza y a marcar una diferencia tanto en economía, poder, derechos e igualdad. Tal como lo menciona Bonfil Batalla en México Profundo: una civilización negada, es un país tan divido (México Profundo y México Imaginario), donde se visualizan dos tipos de población, la primera donde emana la identidad, donde se encuentran aún presentes raíces prehispánicas y, la segunda referente al país que visualizan los gobernantes, un México industrializado, donde el campesino fácilmente se hace empresario.




