Las frases van y vienen, dardos de un lado al otro, se conocen, saben mucho del otro, escupen sus dichos frente a los micrófonos. Desean la respuesta del otro para contestarle y así continuar con el círculo. Un ida y vuelta invariable, un raid expresivo que los hace elevar cada vez más el tono de las acusaciones. Diego Maradona y Julio Grondona se encolumnan, con banderas distintas, en este cruce mediático surgido entre dos pesos pesados del fútbol argentino.




