El estrés laboral es uno de los factores de riesgo que más inciden en la pérdida de productividad en el trabajo. Es un costo oculto presente en todas las organizaciones y se refleja especialmente en aquellas personas que van a trabajar pero que, por causa del estrés, lo hacen a menor rendimiento que el que permite su capacidad real. En realidad, es el segundo problema de salud relacionado con el trabajo y afecta al 22% de todos los que trabajan en cualquier área de cualquier tipo de empresa o institución. La lumbalgia, por su parte, es otro de los factores de riesgo más notorios y es la causa más frecuente de limitación de la actividad laboral en individuos de menos de 50 años. Qué es el Estrés Laboral Se considera estrés laboral a la reacción que puede tener una persona ante exigencias y presiones laborales que no se ajustan a sus conocimientos y capacidades y que ponen a prueba su capacidad para afrontar la situación. Se lo considera un factor de riesgo porque puede afectar a una organización en alguna de estas maneras:
- Aumento del absentismo
- Menor dedicación al trabajo
- Aumento de la rotación del personal
- Deterioro del rendimiento y la productividad
- Aumento de las quejas de usuarios y clientes
- Efectos negativos en el reclutamiento de personal
- Aumento de problemas legales por demandas de los trabajadores que sufren estrés
- Deterioro de la imagen institucional tanto interna como externamente
- Levantamiento manual de cargas
- Trabajos repetitivos
- Posturas extremas
- Posturas forzadas, como estar sentado demasiado tiempo
- Vibraciones mano-brazo y del cuerpo entero
- Estrés por calor o frío
- Duración del trabajo
- Cuestiones psicosociales del entorno laboral



