Tulum, la telenovela de Palazuelos/ el ex Presidente que quiere producir marihuana
Confesiones.
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Tal vez sea producto de la descomposición de la clase
política, en su caso un reflejo de la pobreza de liderazgos, en todo caso
también un episodio anecdótico, el que el polémico actor Roberto Palazuelos,
manifieste sus ambiciones por contender por la presidencia municipal de Tulum.
Palazuelos como cualquiera tiene todo el derecho de aspirar
a un cargo de elección popular, otra cosa es que pueda hacerlo, porque la
diferencia entre querer y poder no es solamente una cuestión de voluntades.
En ello cuenta y mucho, los antecedentes, las capacidades y
el arraigo, independientemente de las circunstancias de cada región y su
sociedad, mas allá de ambiciones personales.
El problema real no son las aspiraciones políticas de
Roberto Palazuelos, sino el hecho de que Quintana Roo se convierta en el
escenario ideal para dar espacio a la improvisación.
La coyuntura se presenta en términos mediante los cuales, Quintana Roo
lamentablemente se está volviendo un terreno fértil para los caprichos de
algunos personajes, que difícilmente en otra región del país tendrían cabida y
oportunidad.
Ahí está el ejemplo de Jorge Emilio González “el niño verde”
de Gregorio Sánchez Martínez o Luz María Beristaín, solo por mencionar a los más
visibles, pero que no son los únicos.
Estos personajes materialmente han irrumpido en la escena
política local, cual piratas que saquean puertos sin ninguna consideración,
tomando el botín en tanto causan toda la cantidad de destrozos posibles.
Aun y cuando las citadas aspiraciones del actor, son
realmente una ocurrencia personal suya, misma que no puede tomarse en serio,
representan una oportunidad para reflexionar al respecto.
Porque mas allá de sus ambiciones, lo que importa es la
integridad de la sociedad quintanarroense, cuya generosidad tendrá que
evolucionar en un juicio mucho más severo.
Una auto exigencia colectiva, para frenar apetitos
codiciosos, sobre todo de personas cuyo único interés en Quintana Roo, se
relaciona como ya apuntábamos con la ambición, en una carencia absoluta de
compromiso.
El ex Presidente que
quiere producir marihuana.
Ya no es ninguna sorpresa que las ocurrentes declaraciones
del ex Presidente Vicente Fox Quezada, causen confusión, desconcierto al menos
polémica, esa es su característica y últimamente incluso una herramienta para seguir
más o menos vigente.
Claro que esa es una forma muy cuestionable de permanecer en
el foco de la atención pública, lo que además aun si fuera parte de una
estrategia, no tiene el mayor sentido, no hay justificación para lo que es de
suyo un despropósito.
Sin duda como resultado de una necesidad de figurar, el ex
Presidente es capaz de emitir opiniones que naturalmente lo que pretenden no es
generar ideas, sino simple y llanamente ocupar espacios.
De tal suerte que buscar y encontrar explicaciones respecto
de sus posturas, bien puede resultar una lastimosa pérdida de tiempo, sin
embargo en esta ocasión, no se puede dejar pasar la oportunidad de comentar su
última ocurrencia.
Vicente Fox, se manifiesta a favor
de la legalización de la marihuana para consumo personal, fiel a su estilo
particular y a pregunta expresa, dice que de legalizarse el mismo podría
producirla en su rancho de Guanajuato.
Lo que necesariamente nos remite a
un asunto que no deja de resultar jocoso, toda vez que si el mismo se dedicara
a producir marihuana, como parte del proceso de control de calidad, tal vez
tendría que probarla, lo cual eventualmente reencauzarían o mejorarían sus
ocurrentes expresiones.
Los días contados de
Granier.
Tal y como lo adelantábamos en este espacio hace algunos
días, antier el Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Revolucionario
Institucional, el mexiquense Cesar Camacho Quiroz, por cierto también ex
Gobernador, sentencio que los días de Granier como priista estaban contados.
Después de los escándalos públicos de corrupción en los que
se vio involucrado el ex Gobernador de Tabasco Andrés Granier Melo, supusimos
que de acuerdo al estilo político del Presidente Peña Nieto, el régimen no solo
no lo protegería, sino que incluso irían por el legalmente.
Pues bien, el primer paso esta dado y con el va el mensaje,
el ex Gobernador tabasqueño será expulsado del PRI, como antecedente del
seguimiento de un proceso legal, que desde ahora augura su encarcelamiento.
No podía ser de otra forma, aun y cuando algunas voces al
interior del círculo rojo del régimen, postulaban que ir contra Granier podría
resultar perjudicial para la causa del partido, en relación a los catorce
procesos electorales locales que se desarrollan actualmente.
Sin embargo el no hacer nada definitivamente podría ser
peor, partiendo del criterio de que eso significaría fomentar la sensación de
impunidad, en cambio ahora independientemente del curso que tome el aspecto
legal, al menos los priistas se han curado en salud.
Lo importante a partir de ahora, es que la historia de
Granier sirva como un parteaguas en adelante, es decir, una norma del sistema
que establece el castigo a aquellos miembros del régimen, que no cumplan las
reglas del mismo.
Esto por supuesto no quiere decir que la corrupción se vaya
a terminar de tajo, lo que se infiere es
que los servidores públicos que se excedan, los que hagan publico el producto
de sus abusos, serán llamados a cuentas.
Ya lo hemos comentado en muchísimas ocasiones, lo que más
ofende a la sociedad, hay que decirlo como es, no es la propia corrupción como
tal, sino el cinismo de algunos políticos, que ofenden a la comunidad con la
exposición de una riqueza mal habida.
El descaro producto precisamente que se sustenta en la
impunidad, el exhibicionismo y la prepotencia, que como en el caso de Granier,
han sido los motivos de su propio infortunio.
Al menos en este caso, el Presidente Peña Nieto sigue siendo
congruente con su estilo político de gobernar, que si bien no va a resolver el
asunto de la corrupción, si la limita considerablemente.
twitter@vazquezhandall