No puedo describir la rabia y el dolor que siento al escribir sobre este tema, es cierto que no viví en carne propia tan sangriento y horrible escenario, sin embargo basta con saber un cuarto de la historia del 68, para sentir el más profundo asco por las decisiones políticas tomadas por Luis Echeverría y Díaz Ordaz, pero empezaré por los datos históricos y proseguiré como en todas mis notas por mi opinión que seguramente estará llena del más profundo dolor por lo sucedido.




