Se habla mucho de la disciplina en nuestras escuelas, en nuestras casas y en nuestra sociedad. Pero nadie habla de una definición de disciplina que realmente llegue a comprenderse a un nivel emocional o a un nivel que realmente nos lleve a una reflexión y estado de una verdadera mejora. Envolverse en el día a día, las prisas, el tráfico, los fines de semana, la familia entre otras actividades hacen que uno se deje absorber por el medio y en muchas ocasiones, olvidarse de lo que realmente querías hacer cuando eras a penas un niño/niña.




