La sociedad les llama la 'generación perdida', la juventud española más preparada y formada de la historia de nuestro país pero que se ha visto obligada al paro, los contratos precarios, la inseguridad laboral y el recorte de prestaciones sociales. Ahora, todos esos jóvenes 'perdidos' han decidido encontrarse para defender y conquistar su futuro. No somos responsables de la crisis, pero la estamos sufriendo. Y han decidido unir su voz en plazas de todo el país, en consignas contra la clase política y los poderes financieros. Contra un modelo de sociedad que les está dejando a un lado, que no les permite construir un proyecto vital estable.




