Empiezas algún proyecto, a veces con entusiasmo incluso y en el momento en que se complica un poco la situación, lo abandonas. Te sientes mal por ello, en ocasiones te das razones "de peso" por las cuales fue necesario desertar: "el maestro es muy malo", "el cliente es latoso y nada le gusta", "ese trabajo está muy lejos", "se me lastima mucho la espalda cuando empiezo a hacer ejercicio varios días seguidos", "los compañeros son muy conflictivos", etc.



