Itinerario

A Ricardito. a Ricardo lo conocí hace mas de 20 años en el antiguo psiquiátrico de San Luis,por esos andares de la vida me entere de la muerte de varios pacientes, que fallecieron en las calles de San Luis. Así lo recuerdo.

 

. a Ricardo lo conocí hace mas de 20 años en el antiguo psiquiátrico de San Luis,por esos andares de la vida me entere de la muerte de varios pacientes, que fallecieron en las calles de San Luis. Así lo recuerdo.

ITINERARIO.

He aquí el retrato desolador del alienado

Que desnudo se desvía del demonio envuelto en miseria resignada,

Soñaba con reyes, duendes y sombras suspendidas,

Se escurría en los escombros de su ciudad.

Sus ojos desorbitados, ausentes y sin piedad

Brillaban a través de su cielo azul de mirada desgastada.

Un día el medico decidió abrir la puerta del psiquiátrico

Pasaron de largas horas y días dentro de paredes blancas,

A caminar por la calles y comer de bolsa de plástico.

Muchos terminaron muertos

Entre calle, atropello y ático .

Ricardo se llamaba y existía en la pérdida de la fugacidad de los siglos,

Y se encontraba en la subversión poética de todos los peligros.

Cautivo entre los espacios de sus propias condenaciones,

Cansado ya de los aparatos de mediciones.

Dicen que su desamparo venia desde tan lejos, de tanto olvido acumulado.

Que su niñez no la esculpió una familia, sino la vida, la tragedia.

Cuentan que su cuerpo apareció un día disgregado, enloquecido.

Esta lírica es un mero testimonio de ese amargo itinerario iniciático,

El inmortalizo su locura en cántico.

Hoy lo recuerdo como un alma insaciable siempre buscando

Entre la fragmentación de la realidad

y la búsqueda de la totalidad.

El cantaba a través de los ríos habladores.

Fue una vida sin voz, vivía en laberintos de horrores

No obstante para mi fue una existencia sin destino,

pero con memoria.

Quise indagar en lo primigenio de su humanidad,

Cuando caminaba hacia el psiquiátrico lejos de la ciudad.

Le conocí cuando aun le quedaba algo de razón

Con el tiempo decidí darle asilo en mi corazón.

Veinte años después leí de su muerte

Comentan de su estado de acabamiento,

De ruina existencial y de fuga raudal hacia la expiración.

A veces pienso si es Ricardo , quien inspira estos últimas letras,

O si es su mirada azul

el dulce paisaje en donde recreare mi inspiración.

Luis Vega Vergara.

UNETE



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