.- reflexión sobre
la Generosidad Divina.
Todos los hombres
presumen de ser generosos sobre todo cuando tienen riquezas de demás. Hacen
obras con sobras lo que se traduce en relativo sacrificio. Pocos conocen la
generosidad como debe ser o sea la divina. Esta es la valida y la que se toma
en cuenta.
La otra es la que
se presume, se grita, se alardea para todo el mundo se entere que damos algo a
los demás que tienen cada vez menos. La zurda le dice a la derecha.
Esa no es la
generosidad debida sino más bien la que salpica la sabiduría humana. Por ende
esta retorcida y solo los humanos la toman en cuenta. Es verdad que hay mucha
riqueza en el mundo, que se ha permitido a muchos tenerla y hay quienes si
saben poseerla y por esa razón tienen cada vez más.
Ellos con esa
riqueza hacen el bien a los demás y a veces más allá de lo que para muchos es
demasiado. En cambio otros hacen de la riqueza su razón de vida careciendo de
generosidad pues piensan que lo que tienen fue logrado solamente por ellos
mismos. La soberbia de la autosuficiencia.
Es triste ver la
ecuación inversa que hay entre la generosidad más escaza cada vez y la
acumulación de riqueza cada vez más insultante. Este abismo se acrecienta cada
vez más generando enorme e injusta desigualdad entre los seres humanos.
Los ricos a sus riquezas
y los pobres a sus pobrezas como dice la canción de Serrat, olvidando que
alguien que teniendo todo y siendo muy rico se hizo pobre por nosotros para que
mediante su pobreza ustedes llegaran a ser ricos. Solo se quiere probar la
sinceridad del amor en comparación con la dedicación a los demás.
De buena gana hagan
lo que se propongan, cumplan con lo propuesto según sea sus posibilidades,
porque si uno lo hace de buena voluntad con lo que tiene, lo que da es bien
recibido siempre y no lo hace con lo que no se tiene o es de otros.
Hay mucho abuso en
la generosidad, muchos trucos para que la gente piense que hay muchos ricos muy
bondadosos y desprendidos haciendo creer que la riqueza nace en ellos y es
generada por ellos. La soberbia del humano es tan grande como su propia
necedad.
La cuestión de
igualdad hay que entenderla bien. No se trata de que otros encuentren alivio
mientras ustedes sufren de escasez. En las actuales circunstancias la
abundancia de ellos supla lo que ustedes necesitan.
Solo así habrá
igualdad y recuerden esto: “nunca tuvo demasiado el que recogió mucho ni le
faltó al que recogió poco”. Ojo.
La generosidad
estimula, se siembra, da paz y alegría cuando se hace de buena gana. Cuando se
siembra escasamente, escasamente se cosechara, y el que siembra en abundancia,
en abundancia cosechara. Se debe ser generoso de acuerdo a tu corazón y eso
dar. No de mala gana ni por obligación pensando que se quieren aprovechar de
ti.
Como hay abundancia
hay escasez. La clave es el equilibrio entre ambos para lograr la igualdad
divina sin pensar que al dar se te quita, por el contrario es gracia que te
será recompensada y se te tomara en cuenta.
Estas de paso y si
tu fortuna fue tener es una prueba para que tu decidas que hacer. Tu sabes que
hacer y lo debes hacer por tu propio bien. Si tu fortuna fue no tener, de todos
modos recibirás como te lo dije antes. No conviene dudar y dejar que el corazón
mande en estas acciones de generosidad.
Curioso te puede
sonar que al dar con generosidad a los demás, estas dando ofrendas y alegría a
quien todo te lo da y más te dará por así merecerlo. Es Generosidad divina.
El predicador
económico.