La informalidad y sus dimensiones

Mucho se habla de las reformas que México necesita y de lo importante del poder político para lograr ese propósito. Los “acuerdos políticos” tan trillados es lo que, en teoría, requerimos para dar ese gran paso. Situación nada sencilla en la práctica dado nuestra reciente evolución democrática.

 

. Los “acuerdos políticos” tan trillados es lo que, en teoría, requerimos para dar ese gran paso. Situación nada sencilla en la práctica dado nuestra reciente evolución democrática.
 

Por otra parte, siguiendo una tónica simplista, análisis y diagnósticos sobre la situación de estancamiento y pobreza sobran. En particular, comparto esta postura; sin embargo, resaltaría dos aspectos clave que han hecho que el Producto Interno per cápita y el crecimiento económico para nuestro país sea mediocre e insuficiente: La baja recaudación fiscal y la poca capacidad de generar empleos bien remunerados.

 

En este sentido, dos textos publicados en la revista Nexos de diciembre 2012, son la referencia obligada que pongo a su humilde consideración para comenzar el año 2013:

 

El primero se refiere a la medición real de la informalidad en México en términos estadísticos. Se trata de una discusión seria sobre los problemas del mercado de trabajo en México; sobre todo, a propósito del debate de la reforma laboral. Los autores concluyen que si queremos avanzar hacia una discusión más informada sobre la realidad del empleo en México y a decisiones legislativas y políticas que en efecto vayan a los problemas estructurales de nuestro mercado laboral, debemos empezar a trabajar con fuentes estadísticas actualizadas, confiables y rigurosas. El texto es titulado: “¿Qué tan informales somos hablando de informalidad?”, de Norma Samaniego y Ciro Murayama; http://www.nexos.com.mx/?P=leerarticulo&Article=2102997

 

El segundo, es un texto de gran envergadura técnica que hace un análisis exhaustivo acerca de la seguridad social universal en México. Su argumento principal es que debemos construir un Estado de bienestar sobre una base fiscal más amplia y no solo dependiente de la renta petrolera. Tampoco debe combatir la pobreza sólo con transferencias de ingreso, ni aspirar a una prosperidad duradera sobre el estancamiento de la productividad; menos debe subsidiar las conductas evasivas y minar el Estado de derecho. El texto se titula: “Seguridad social universal: Un camino para México”, de Santiago Levy. http://www.nexos.com.mx/?P=leerarticulo&Article=2103001

 

En lo subsecuente, por la dimensión de la propuesta, me referiré a éste último texto con mayor detalle.

 

Santiago Levy enfatiza que entre 1960 y 2008 el producto per cápita de México cayó 14% comparado con el de Estados Unidos. Ello a pesar de que la acumulación de capital y el crecimiento de la fuerza de trabajo en México superaron al de Estados Unidos en 24%. La principal razón es que la productividad mexicana comparada contra la de los norteamericanos cayó 31%, en ese periodo.

 

El problema central de nuestro bajo crecimiento no está en la tasa de ahorro ni en la de inversión. Ahorramos e invertimos más que el promedio de América Latina; inclusive, más que los estadunidenses.

 

Tampoco está en la falta de “creación de empleos”. En México creamos muchos empleos y la tasa de desempleo abierto es baja. También trabajamos más horas que el promedio de países de la OCDE. Crecemos lentamente porque la productividad está estancada. Invertimos en empresas y creamos empleos de baja productividad. La economía informal, que no paga impuestos ni otorga seguridades sociales, es una fuente muy importante de baja productividad.

 

En este contexto, un peso de capital y trabajo invertido en el sector formal rinde entre 28% y 50% más que el mismo peso invertido en el sector informal. Esto se debe a que las empresas informales generalmente viven en la ilegalidad, son chicas, no tienen economías de escala, invierten poco en nuevas tecnologías y capacitación de sus trabajadores, tienen pocas innovaciones tecnológicas, su acceso al crédito es escaso y sus procesos productivos son sencillos. La informalidad también induce un exceso de trabajadores por cuenta propia, que difícilmente adquieren nuevas habilidades sobre todo si llevan a cabo sus actividades en la calle.

 

El problema de informalidad se genera por distorsiones del régimen fiscal y de seguridad social; sin embargo, el enfoque de Levy explora la seguridad social como causa de informalidad y fuente de baja productividad.

 

Finalmente, el texto esboza una propuesta de seguridad social universal para otorgar derechos iguales a todos los trabajadores independientemente de su estatus laboral. Su objetivo es más equidad y mayor productividad, simultáneamente.

 

La propuesta tiene tres partes:

 

a)    La primera otorga a todos los trabajadores:

 

1.     Un seguro de salud igual al que hoy día reciben los trabajadores formales (paquete IMSS).

2.     Una contribución a la cuenta individual de retiro igual a la que hoy día recibe un trabajador que gana dos salarios mínimos, pero durante toda su vida laboral (no sólo cuando es asalariado).

3.     Un seguro de invalidez y de vida también con cobertura de dos salarios mínimos.

 

b)   La segunda parte agrega para los trabajadores asalariados:

 

1.     Un seguro de riesgos de trabajo y otro de guarderías, igual al que hoy reciben los afiliados al IMSS.

2.     Contribuciones complementarias para pensiones de retiro y para el seguro de invalidez y vida que igualen las que reciben hoy los afiliados al IMSS.

3.     Garantía de pensión mínima de retiro igual a la que hoy tienen los afiliados al IMSS.

 

c)    La tercera parte supone:

 

1.     Transferencias directas a las familias pobres para compensar el impacto de los impuestos al consumo con que se financiaría el sistema.

2.     Compensación a los gobiernos estatales por las menores participaciones que recibirían dado que parte de los impuestos al consumo estarían etiquetados para seguridad social.

3.     Terminar con el impuesto a la nómina para la vivienda (Infonavit).

4.     Absorber el pasivo laboral del IMSS por el gobierno federal.

 

La idea clave de la propuesta de Santiago Levy es financiar los beneficios de la primera parte, que son comunes para todos, con el pago de un impuesto común, que no dependa de la condición laboral. Por otro lado, propone crear una contribución para la seguridad social universal con la misma mecánica que el IVA, aplicando ambos tributos sobre todo el consumo, sin exenciones, con una tasa total de 16%. De ésta, 10% sería para el Fondo Nacional de Seguridad Social Universal y 6% sería el IVA para el gasto público general.

 

Los beneficios de la segunda parte, al ser sólo para asalariados, se pagarían con una contribución patronal sobre la nómina.

 

En fin, una lectura obligada y un análisis riguroso que le invitamos a digerir para este año 2013. No dudamos que este análisis es la base para la propuesta de reforma a la seguridad social que será impulsada desde el gobierno de Enrique Peña Nieto, y que, evidentemente. Impactará en aspectos clave de todo el sistema: sobre los estados; la pobreza y la desigualdad; la salud, las pensiones y el ahorro; la dinámica del mercado de trabajo y las finanzas de las empresas.

 

Un abrazo y feliz 2013!!!

 

Leonardo Alvarez

@leon_alvarez

UNETE



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