Tendemos con demasiada frecuencia a inventar palabras y usar giros expresivos hasta adoptar jergas que nos distingan como gremio, clase social o grupo. Así la jerga (algunos prefieren hablar de lenguaje para darle más enjundia) jurídica, médica…, periodística, política… Ahí nos sentimos como “peces en el agua.” Es nuestro círculo. Allí donde no puede entrar cualquiera. Donde las invitaciones se reparten con “cuenta gotas” a unos pocos elegidos que “comprenden y aceptan.”




