
...Un día la bella ninfa decide recuperar sus alas a toda costa, por tanto va a un barranco y las exige a la vida, en eso se lanza frenéticamente al terrible abismo y mientras cae dice: Si he de vivir que sea como toda una ninfa, más la ninfa cae y muere, muere muy aprisa, en eso recupera sus alas y le devuelve al mundo su sonrisa, esa ninfa por fin de nuevo vuela, y vuela muy arriba... Aprisa, muy aprisa.