La distribución del poder en Sedesol/ La asunción de Mancera

confesiones.                   

 

.                   
La distribución de poder en Sedesol.

 

La polémica designación de Rosario Robles al frente de la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno federal, no podía entenderse si esta no estuviera condicionada a controles y márgenes de maniobra, no se trataba pues de entregar a la iglesia en manos de Lutero.

La concesión a Robles por supuesto es parcial, mas aun cuando los objetivos de su nombramiento no terminan de quedar claros, no es una alianza con grupos de la izquierda, es con ella individualmente.

La salida de Robles Berlanga de la izquierda y la forma en que se dio limita cualquier influencia de esta en esa fuerza política, de tal suerte que su arribo al gobierno no infiere ningún beneficio en ese sentido.

Esto solo puede significar que su designación transita en otras rutas y lo que por supuesto hay que considerar, es que tampoco se trata de un asunto de habilidades diferenciadas, en el PRI había muchos candidatos con más merecimientos para ocupar esa posición.

La Sedesol es además una plataforma política muy importante en la construcción de proyectos políticos, dejarla en manos de un elemento externo al régimen, parece incluso un desperdicio.

Dadas esas condiciones, la lógica  infiere como ya sucedió que la colocación de los subsecretarios procede desde los Pinos y que será a través de ellos desde donde se implementara y vigilara la conducción política de la dependencia.

Que la titularidad de Rosario Robles no significa que ella tendrá ni todo el mando, ni mucho menos todos los controles,  por ello precisamente el Presidente Peña Nieto, nombro a su paisano Ernesto Nemer como el poder tras el trono.

Las carreras políticas de Ernesto Nemer y Enrique Peña Nieto, han estado vinculadas desde su inicio, incluso al principio de las mismas, Nemer tuvo mejores posiciones desde donde ayudo al que hoy es Presidente.

Por ejemplo cuando Peña Nieto era secretario particular de Juan José Guerra Abud en la Secretaría de Desarrollo Económico del Estado de México, Nemer lo era del entonces Gobernador Emilio Chuayffet.

Nemer fue el Coordinador de la bancada priista en el congreso local mexiquense durante la gubernatura de Peña Nieto y hasta ayer era el Secretario de Gobierno de Eruviel Ávila.

Dada la relación personal, la cercanía y la confianza, además de la pertenencia al grupo Atlacomulco se pensaba que Nemer sería titular de alguna dependencia del gabinete legal o ampliado, finalmente lo será aunque desde una subsecretaria.

Porque no hay duda, en Sedesol la Secretaria es Rosario Robles, pero quien va a mandar se llama Ernesto Nemer, cuya mayor aspiración es la de ser Gobernador del Estado de México.

Esa será otra historia, sin embargo la competencia por esa postulación en su momento tendrá que dirimirse entre Ernesto Nemer y Alfredo del Mazo recién nombrado Director General de Banobras.

Ellos dos son elementos que representan la primera línea de la siguiente generación del grupo Atlacomulco, este por ejemplo es un objetivo mucho más trascendente que los que involucran a Rosario Robles.

La asunción de Mancera.

 Miguel Ángel Mancera es ya por derecho propio, el gobernante del Distrito Federal, arriba a esa posición con un extraordinario respaldo ciudadano que es su mayor fortaleza, toda vez que aun siendo abanderado de la izquierda, su posicionamiento es eminentemente ciudadano.

Por sus características y perfil Mancera, además de la preponderancia y magnitud de su encargo, se convierte en uno de los principales protagonistas de la política nacional.

El nivel de exposición que tendrá en adelante, lo circunscriben como un personaje que tendrá suma influencia no solo en la capital del país, sobre todo si se considera que representa a una izquierda moderada y moderna.

Un importante contra peso para la avasallante irrupción del nuevo gobierno federal, porque aun y cuando la relación transite en la cordialidad republicana institucional, como todo apunta que será, no se puede omitir que los intereses políticos son diferentes.

Mancera se significara como el estandarte de esa corriente, porque su desempeño en el Distrito Federal trascenderá mediáticamente mas allá de esa populosa demarcación, será pues la referencia obligada.

A pesar de que no se le considera un político de corte tradicional, se nota desde la conformación de su equipo de trabajo que entiende esa coyuntura y al más puro estilo tradicional, a través de las designaciones establece objetivos y mensajes.

En el gabinete de Mancera se denota pluralidad, una distribución en la que todas las expresiones perredistas tienen cobijo, sin que ninguna prepondere más que las otras, de este equilibrio se desprende que el liderazgo lo va a ejercer él y nadie más.

Independientemente del pago de compromisos de grupo, Mancera no se dejo secuestrar, le da impulso a su propio grupo al que seguramente hará crecer e incorpora personalidades que además de darle lustre tienen un profundo significado político.

Por supuesto estamos hablando de las de Salomón Chertorivsky y de Cuauhtémoc Cárdenas, la figura emblemática más respetada de la izquierda nacional, ya que más allá del encargo, enclavado en las relaciones internacionales del gobierno capitalino, la sola presencia de Cárdenas Solórzano es un activo mayúsculo.

Mancera empieza bien y con grandes expectativas a cuestas, habrá que medir el desempeño en el transcurso, pero de suyo es ya como decíamos por definición, una de las figuras políticas más interesantes e influyentes del espectro político nacional.

 

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales