El pasado 16 de junio en “ La Paradoja de Abilene (The Abilene Paradox) o la opinión individual frente a la del grupo”, hacíamos referencia al comportamiento que se llama “pensamiento de grupo” (Groupthink). Decíamos que la moraleja de esta paradoja, es que en muchas empresas al realizarse reuniones de comité, en las cuales no se está seguro de los resultados, ya sea por la falta de preparación o por las características de los miembros que lo integran, es habitual que los ejecutivos americanos dejen de plantear sus opiniones (por miedo a las consecuencias de la disparidad de criterio con el general de las corporaciones), conllevando ello a no sumar opiniones que en muchos casos beneficiarían más la situación grupal y/o a la no toma de decisiones (o a la toma de decisiones incorrectas).




