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Ni con rulos, ni con pelo lacio, esta vez.


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18/11/2012


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"...No creo que de los cacerolazos surja algo potable. Muchos movimientos son antipolíticos, pero no libertarios." Juan José Sebreli

El intelectual también dijo a la Revista Ñ "...A Toni Negri, coautor  de "Multitud" , le diría que esas multitudes no siempre están por las buenas causas; él vino en el 2001 pero no vio cómo eso se disolvió en el aire. De la consigna “que se vayan todos” el resultado fue que volvieron todos y se quedaron los peores. "

En la columna anterior afirmé que la decisión que tomó el gobierno, de la restricción a la compra de dólares (dos días después de ser reelecta CFK) y la decisión que nunca terminó de tomar, de,  gradualmente reducir los subsidios hasta quitarlos, (sintonia fina) no tenían vuelta atrás. Al evidente retraso cambiario, que le quita competitividad a las producciones nacionales, se le suma no menos del 20% anual de irrealidad, producto de la inflación. Y los subsidios al transporte y la energía  convirtieron a Ciudad de Buenos Aires y su Área Metropolitana, en una isla, que paga un tercio de lo que paga el resto del país esos servicios. Dólar (que los ciudadanos comunes no pueden comprar) Luz, Gas y Transportes, son las únicas cosas que no acompañan a la inflación y por decirlo de algún modo, son "baratas", en la región más poblada del país. Y digo que no tiene vuelta atrás, porque fijaron un plazo, no exacto, pero plazo al fin. El que quiera quitar la restricción a la venta de dólares o los subsidios, con la primera medida, va a tener grandes desplazamientos hacía esa moneda y con la segunda,  tendrá fuertes protestas sociales, costos politicos y con ambas: más inflación.

Ya es tarde para cambiar el curso de la decisión y de la indecisión, al menos sin causar serios inconvenientes socio-económicos. No importa qué ideología le sea afín y cuál me adjudique a mi, esto es solo un hecho o un conjunto de hechos de la realidad. 

Justamente por eso, me cuesta tanto entender, a los que se manifestaron el 8N en lo referente a sus "reclamos económicos". Entre ellos estaba la "venta libre de dólares y poder ahorrar en la moneda que quieran" y no estaba sin embargo: la actualización de tarifas y quita de subsidios. Obviamente que la gente pide lo que le conviene y omite lo que no, pero como a la vez, uno de los reclamos más fuertes fue "basta de relato" y la "no venta de dólares y los subsidios" son relato, es inevitable pensar, que: si se pide que se sincere uno, no  pedir que se sincere el otro es una verdad a medias. Si entendemos esto, posiblemente también vamos a entender, porque se creyó en la convertibilidad después de 1995, cuando ya daba señales de retraso. Porqué a De la Rua se le exigió (y el aceptó la falacia) que continúe la convertibilidad para votarlo. Y porqué, a tal punto se creyó en esa fantasía, que Menen fue el más votado en 2003, aunque se bajó del ballotage y asumió Kirchner.

En la economía, nunca hubo soluciones mágicas ni las habrá. Y aunque cada vez está más atada a la política ( partidaria, lamentablemente y no a las políticas de Estado,  Sociales y de largo plazo) sigue siendo, el motivo último, de éxito o fracaso de un gobierno.

Un libro que todos leímos en la adolescencia "El Arte de Amar" de Erich Fromm, no mostraba el concepto de que "  si en cualquier aspecto de la vida tuviéramos continuos fracasos, analizaríamos el porqué para cambiarlo, entonces, porqué no hacerlo en el amor". En nuestro país, no se si tenemos tantos fracasos en al amor (quizá viendo la violencia de género, si) pero sin duda tenemos, periódicos  cíclicos y continuos fracasos en la economía (que  en definitiva, también afectan mucho las relaciones personales y familiares) y sin embargo, permanentemente creemos en las mismas falacias.

 Los sectores más pobres, antes creyeron en "la revolución productiva" y en "el derrame" y ahora en "el modelo inclusivo" y en el "asistencialismo". Los sectores medios en el "uno a uno" y el "consumo" (más importado que nacional) y ahora en el "cuatro a uno" (sin venta de dólares) y el "consumo"  nuevamente(nacional e importado, pero ensamblado acá). Ni el modelo de los 90, ni el de los 2000 nos dio el crecimiento con desarrollo que prometieron, pero peor aún, el desarrollo potencial, del que somos capaces.

Un tercio de la población (y del electorado) aproximadamente, son sectores pobres y vulnerables. Estos,  por sentir la política de un modo casi religioso, creen en los discursos peronistas (y  paradojicamente, no los de Izquierda), por eso, cualquiera que use esas banderas puede seducirlos. Menos del 10%  de la sociedad, son sectores altos y corporativos, no pesa su voto en una elección, pero si su poder económico. Ellos ganan con todos los gobiernos, aún con los que se caen, porque tienen información privilegiada y se anticipan (cuando no influyen en los quiebres) Todo el resto, con gran diversidad, distinta educación, poder adquisitivo, información y hasta cultura, son los sectores medios. Ellos definen elecciones, ellos eligen cambiar o no el signo político o ideológico. Y ellos son los responsables de creer continuamente en las falacias que les proponen. Ellos consiguieron, que CFK sea para la historia "la presidenta del 54%". Y ellos también  contradictoriamente, estuvieron en el 8N.

Por eso deberíamos preguntarnos la Clase Media ¿salimos el 8N,  a reclamar por  la falacia? o ¿ por haberla  creído?

De toda la historia reciente, de la última y definitiva democracia, solo puedo rescatar 4 o 5 años, que la sociedad (no sin reclamos) , el gobierno y la economía, estuvieron conectados con la realidad (para nada buena) y a partir de ella, se construyó. Entre el 93 y el 95 que se salió de la inflación, que había dejado la hiper inflación y se consiguieron grandes inversiones ( en servicios principalmente) modernización y el crecimiento de algunas estructuras, pero no se supo (o no se quiso) abandonar el modelo de convertibilidad, para seguir creciendo y desarrollar. Luego el año más terrible que se recuerde (por los conflictos sociales, los abusos policiales y las pérdidas de vidas) el 2002, que se sinceró esa falacia omitida durante esos años anteriores, se devaluó, corrigiendo el atraso, se pesificó (diferencia que pagamos todos por haber creído antes) y se hizo parte del trabajo sucio, para de allí comenzar a activar de nuevo la economía. Y por último, de 2003 a 2006, que más allá de los modales y las formas del gobierno, se comenzó un camino de crecimiento, de gran actividad en algunos sectores específicos (automotriz y agricola, sobre todo), ahorro, acumulación de reservas, Canje de deuda, pago al FMI,  baja inflación, aumento del consumo y con este, el aumento de  la actividad de los demás sectores. Podría asegurar, que fueron los tres años más dinámicos y ajustados a la realidad, de la historia (reciente)

Asistir a los sectores vulnerables, era indispensable después de 2001, por lo que se continuó haciendo, pero luego de 2006, el foco de esa asistencia de los planes sociales, tornó a la conveniencia política y  los subsidios, al beneficio de los empresarios, la burocracia sindical y las tercerizadas. Lo que pudo ser virtuoso y devolver a las personas excluidas a la sociedad, para que se inserten y sean productivas, se convirtió en asistencialismo. Y los subsidios que crearon para permitir el acceso a los servicios, de aquellos que no tenían cómo hacerlo, derivaron en falta de inversiones en estructuras y mantenimiento y en corrupción. En 2007 se habló de "profundizar el modelo" pero en realidad , hacía tiempo lo habían abandonado, por las urgencias políticas partidarias (por ganar elecciones). 

Es curioso, pero los 3 años más "reales" en cuanto a lo económico, de los últimos 30,  los apoyaron con su voto, solo el 22% del electorado (Kirchner) y en esa elección el 24% apoyó volver a la falacia (Menen).

Los sectores medios, debemos asumir la responsabilidad que tenemos,  para elegir gobiernos y modelos. Debemos participar, analizar, exigir y proponer que tipo de economía queremos y podemos tener. La asistencia a los sectores vulnerables, coincidan o no con lo que los sectores medios elijan, sigue siendo indispensable ( y lo será por mucho tiempo). Pero muy lejos de ser financiada por estos sectores, es casi al revés. Si bien todos con sus impuestos contribuyen para la Renta General y los trabajadores para el Anses, los mas pobres también lo hacen, por lo tanto contribuyen a su propia asistencia (toda una paradoja)

 Y digo que es casi al revés  porque si los sectores bajos, no tuvieran capacidad de consumo (gracias a los planes y la asistencia), los sectores medios, tendrían menos ingresos. Es como en las cadenas alimentarias de la naturaleza, el más grande come al más chico. Si lo analizamos con veracidad, casi todas las actividades de los sectores medios, dependen del consumo del sector bajo. ¿Cuantos viven de lo que  consumen los ricos?. Estas son realidades que tenemos que ver. Se que aveces solo se trata de slogans, pero el "no queremos  pagar los planes descansar o mantener vagos" que se vieron y escucharon en el 8N, no son reales. Aunque lamentablemente si lo es, que a los más vulnerables, ningún plan les ayudó a capacitarse, insertarse, crecer y salir de la pobreza . 

La Clase Media Argentina, para llamarle de algún modo sintetizador, a todos los sectores medios, tiene, un gran potencial, perseverancia para el progreso, capacidad de desarrollo y un importante factor humano. Pero también tenemos enormes y repetidos defectos e increíbles contradicciones.

Es suficiente con mirar a nuestros políticos, dirigentes e intelectuales, la mayoría de ellos surgidos o emergentes de la Clase Media  (aunque muchos se enriquecieron de un modo exponencial) Ellos comparten las cualidades de los ciudadanos de este sector, pero a la vez los peores defectos: la ambición, la viveza criolla, el amiguismo, el evitar el camino largo, el tomar atajos, el meter basura abajo de la alfombra, creer en soluciones mágicas, sostener falacias y sobre todo los egos, y estos defectos los hacen (nos hacen) fracasar. 

Es posible que ese evidente "odio" que se percibe en los sectores medios por Cristina (hoy, en las elecciones no se evidenció) es porque ella nos muestra muchos de nuestros propios defectos de clase, en su modo de obrar. ¿Quien no quisiera tener sus propiedades, sus hoteles, sus cuentas bancarias, su ropa cara, hacer los viajes que ella hace, tener su riqueza? El problema es ver cómo lo consiguió y ahí empieza a contar nuestro sistema de valores de clase media, que es tan variado y elástico , como los sectores que la integran. Me pregunto ¿cuántos abogados hubieran actuado distinto a Cristina y su Estudio de Santa Cruz, con la Circular 1050? ¿Cuantos de nosotros en representación de nuestro país y con los gastos pagos, no nos daríamos los lujos que ella se da, sin gastar un centavo propio? ¿Y cuántos  hubieran actuado distinto a Boudou y no hubieran hecho cuanto negocio pudieron , mientras dure? ¿O no hubieran elegido la vida sin esfuerzo de Máximo? ¿Y los días sin urgencias de Florencia?

Esta es la parte, en la que el lector de clase media, se enoja con mi columna, promete no leerme más, deja de seguirme en twitter y se rasga las vestiduras al grito de yo no.  Y estoy seguro que es así. Hay muchos que tienen valores y no son elásticos, que conocen de prioridades, que luchan por la verdadera justicia social. Hay muchos Juan Carr entre nosotros, pero lo cierto es que cada vez que salimos a las calles, a tratar de cambiar la historia, a buscar justicia y ejercer la democracia, es cuando el avasallamiento llegó a nuestra economía. Es real que la demanda número uno del 8N fue la "inseguridad" y esta atraviesa a todas las Clases Sociales  (en particular a los más pobres) pero más allá de esta consigna, faltaron algunas, más abarcativas, democráticas y que reclamaran por derechos sociales y humanos. No vi carteles ni escuché a nadie pedir por el castigo a los asesinos de Mariano Ferreyra, tampoco por Luciano Arruga y Julio López, desaparecidos en democracia.  Pocos defendieron los fallos de la Corte incumplidos por el gobierno. Que no se haya aplicado la Ley de la Competencia y antimonopólica a Carrefour que con la absorción de EKI  llegó a más de 9800 sucursales y esa posición dominante, explica en parte la Inflación. No hubo consignas contra la Minería contaminante, que la padecen los pueblos del interior y ni a uno solo escuché mencionar la brutalidad policial, los cientos de gatillo fácil, la represión a las protestas sociales y el proyecto X. Pero lo peor que no escuché, ni vi y quizá sea por  no tienen la información, es alguna consigna acerca de la Ley de Semillas, que le permitirá a Monsanto adueñarse de la genética del producto más importante de exportación que tenemos, los granos, pero además de nuestra base alimentaria. La Soberanía Alimentaria que dice el gobierno defender, pero con esta ley se la entregará a una Corporación.

Contradicciones, del gobierno, de los medios y  también de los sectores medios. 

No hubo nada, ni nadie en las calles,  que cuestione la minería contaminante y a Monsanto,  como tampoco van a ver nada en TV, ni siquiera en el último multimedios crítico del gobierno, como  es Clarín. Porque estas corporaciones pusieron enormes pautas publicitarias en todos los medios (incluido Grupo Clarín).

Así como la Presidenta en Harvard dijo "haber sido siempre una mujer de buena posición económica" tratando de justificar el cuestionamiento que hacían de su enriquecimiento y esta semana sin ponerse colorada aseguró "Estar orgullosa de pertenecer a la Clase Media". la sociedad aveces, también tiene esas contradicciones.

La Clase Media será protagonista de todo lo que ocurra por lo menos hasta 2015. No lo concientizan todavía, pero será así y  podrán cambiar, con sus protestas, reclamos y con su voto, el curso de cualquier gobierno.

Pero podrán solo protestar o proponer. Elegir los candidatos que les pongan las corporaciones para lograr sus fines, o elegir los candidatos que quieran que los representen y gobiernen.

Podrán ampliar las bases de los reclamos, incluyendo otras consignas que representen a más sectores, o quedarse en un reclamo económico de la "clase mierda"-

Podrán creer que solo los seudo-peronismos pueden gobernar (como gobiernan) o enfrentarse de igual a igual a ellos, aunque los sectores bajos estén controlados por sus políticas populistas.

Ni con rulos, ni con pelo lacio en su militancia, CFK va a ir por la re-re elección. Ese es un hecho ( no es una estrategia para identificar fieles de infieles). Ya todos tratan de acomodarse en alguna posición de partida, por ahora el tablero se mueve en los seudo- peronismos (que nada cambiaran en lo estructural, con respecto al Kirchnerismo, solo tendrán mejores modales)

Quienes se sienten en la mayoría de las bancas que se renuevan en 2013 y más aún, la presidencial de 2015, lo va a determinar el voto de los sectores medios, con los sectores bajos no alcanza ni a los seudo- peronismos, ni a ningún partido.

¿Van a seguir protestando  o van a construir la sociedad libre y democrática que reclaman? 









Etiquetas:   Economía   ·   Clases Sociales   ·   Cristina Fernandez de Kirchner

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