falsos con y sin titulo

Ya vimos el caso de personas que dicen tener una profesión, se jactan de ella sin tener el grado. Esto desde autoridades del más alto nivel hasta el burócrata más improductivo que es el aviador. Todavía es una modalidad muy socorrida. Ahora veremos un poco que pasa con las personas que son falsos tengan o no un título. Estas son tan nocivas como las anteriores y el daño que hacen es inmenso a la sociedad. Me explico: el falso que no tiene título comete doble falta pues además de mentiroso se jacta de tener un grado académico que según él, le da autoridad para mandar, despreciar a los demás, siendo estos los peores seres en cuanto abusos, atropellos, corrupción y lesión social profunda. La persona que es falsa sabe que no sabe y también sabe que no tiene ningún grado. Por lo mismo su estado anímico se altera por naturaleza. De ahí que desaboque su ira y complejo sobre los demás sin el menor miramiento. El primer afectado es su familia, seguido de su trabajo y al final de sus amistades. En este último punto y siempre sucede que alguien de sus amistades sabe la verdad sobre él, llegando a extremos a este falso a cometer actos criminales todavía mayores que empeoran su situación. La capacidad de mentir de estas personas cada día aumenta sin que ellos se den cuenta. Es como cualquier vicio al cual hay que someterlo a tratamiento para su curación y remedio. Las mentiras se agigantan y pueden incluso costar la vida. La conciencia nos los deja dormir tranquilos, usan alcohol, drogas y demás con el fin de controlar algo imposible de hacerlo y resolverlo sin enfrentarlo. Se es más hombre cabal cuando las faltas se encaran y por si solas se resuelven.  Los cínicos, insolentes que con el papelito o sin él hacen trapería y media, aunque usted no lo crea no viven en paz. Afectan a sus familias, amigos y la sociedad que los rodea. Se puede decir con firmeza que estos bichos son falsos aunque tengan el papel que los acredite como profesionales. Son mentirosos compulsivos, se creen sus versiones y consideran que mentir para ellos es un derecho. Sin medir el mal que hacen caminan con insolencia atropellando derechos de otros, acumulando enemigos por el temor que ellos creen que destilan. Se sienten amados por todos cuando solo son temidos. Son tan soberbios que el amor para ellos tiene un significado distinto. Con ponerse un saco y corbata, perfumando el cuerpo es como si se bautizaran todos los días para tener derecho al abuso. Usan la lengua de manera perversa. Botan amistades que les dicen la verdad, que les hacen ver que es necesario un cambio en su vida, aun cuando la riqueza le haya sonreído. Ellos se apoyan en esta para permear su felicidad pero por dentro no la viven. Dan órdenes al chofer para que los conduzca al cielo de mando que creen poseer, cuando solo son nubes que no soportan a nadie. Es difícil catalogar a todas las personas que con título del más alto nivel, de instituciones de prestigio, inclusive del extranjero, la soberbia que los envuelve. La superioridad los lleva a distorsionar los conocimientos adquiridos agregando grandes de mentiras a sus argumentos, logrando un daño mayor en sus acciones. Algunos los han calificado como delincuentes de cuellos blanco sin darse cuenta que para tener el cuello blanco hay primero que estar limpio. Barbajanes todos, cuídese de ellos.

 

. Esto desde autoridades del más alto nivel hasta el burócrata más improductivo que es el aviador. Todavía es una modalidad muy socorrida. Ahora veremos un poco que pasa con las personas que son falsos tengan o no un título. Estas son tan nocivas como las anteriores y el daño que hacen es inmenso a la sociedad. Me explico: el falso que no tiene título comete doble falta pues además de mentiroso se jacta de tener un grado académico que según él, le da autoridad para mandar, despreciar a los demás, siendo estos los peores seres en cuanto abusos, atropellos, corrupción y lesión social profunda. La persona que es falsa sabe que no sabe y también sabe que no tiene ningún grado. Por lo mismo su estado anímico se altera por naturaleza. De ahí que desaboque su ira y complejo sobre los demás sin el menor miramiento. El primer afectado es su familia, seguido de su trabajo y al final de sus amistades. En este último punto y siempre sucede que alguien de sus amistades sabe la verdad sobre él, llegando a extremos a este falso a cometer actos criminales todavía mayores que empeoran su situación. La capacidad de mentir de estas personas cada día aumenta sin que ellos se den cuenta. Es como cualquier vicio al cual hay que someterlo a tratamiento para su curación y remedio. Las mentiras se agigantan y pueden incluso costar la vida. La conciencia nos los deja dormir tranquilos, usan alcohol, drogas y demás con el fin de controlar algo imposible de hacerlo y resolverlo sin enfrentarlo. Se es más hombre cabal cuando las faltas se encaran y por si solas se resuelven.  Los cínicos, insolentes que con el papelito o sin él hacen trapería y media, aunque usted no lo crea no viven en paz. Afectan a sus familias, amigos y la sociedad que los rodea. Se puede decir con firmeza que estos bichos son falsos aunque tengan el papel que los acredite como profesionales. Son mentirosos compulsivos, se creen sus versiones y consideran que mentir para ellos es un derecho. Sin medir el mal que hacen caminan con insolencia atropellando derechos de otros, acumulando enemigos por el temor que ellos creen que destilan. Se sienten amados por todos cuando solo son temidos. Son tan soberbios que el amor para ellos tiene un significado distinto. Con ponerse un saco y corbata, perfumando el cuerpo es como si se bautizaran todos los días para tener derecho al abuso. Usan la lengua de manera perversa. Botan amistades que les dicen la verdad, que les hacen ver que es necesario un cambio en su vida, aun cuando la riqueza le haya sonreído. Ellos se apoyan en esta para permear su felicidad pero por dentro no la viven. Dan órdenes al chofer para que los conduzca al cielo de mando que creen poseer, cuando solo son nubes que no soportan a nadie. Es difícil catalogar a todas las personas que con título del más alto nivel, de instituciones de prestigio, inclusive del extranjero, la soberbia que los envuelve. La superioridad los lleva a distorsionar los conocimientos adquiridos agregando grandes de mentiras a sus argumentos, logrando un daño mayor en sus acciones. Algunos los han calificado como delincuentes de cuellos blanco sin darse cuenta que para tener el cuello blanco hay primero que estar limpio. Barbajanes todos, cuídese de ellos.
 

94.- reflexiones falsos con y sin título. Autor: el predicador económico

UNETE



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