Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Poesía   ·   Libros   ·   Lectura   ·   Lectores   ·   Andrés Manuel López Obrador   ·   Periodismo   ·   Escritores   ·   Reseña   ·   Novela   ·   Cultura



Estrategias contra delitos en transportes públicos. El caso británico: una solución aplicable a la realidad Argentina


Inicio > Política Nacional
25/04/2011

1854 Visitas



ESTRATEGIAS CONTRA DELITOS EN TRANSPORTES PÚBLICOS.


EL CASO BRITANICO: UNA SOLUCION APLICABLE A LA REALIDAD ARGENTINA

Lic. Martin Verrier.

Julio de 2008. Nicolas estudiaba Ingeniería Electrónica. Como muchas veces lo había hecho, se dirigió a tomar el colectivo que lo dejaría cerca del domicilio de su novia, en Villa Martelli, partido de Vicente López. Acostumbrado a viajar en ese medio de transporte  hacer el mismo recorrido varias veces, Nicolas aprovecho un asiento disponible para descansar.

Nada habría de suponer que ese día, el trayecto que tantas veces recorrió, se transformaría en uno lamentablemente especial. Ese día Nicolas seria víctima de un crimen raramente cometido a bordo de un medio de transporte masivo como el colectivo. Ese día Nicolas seria secuestrado.

El delincuente lo obligo a descender del colectivo y lo mantuvo cautivo más de tres horas. El padre de su novia pudo entregar a los delincuentes la suma de 1500 pesos, aunque su liberación fue producto de la intervención de la Policía de Buenos Aires, específicamente por personal de la delegación Departamental de Investigaciones de San Isidro.

Este no fue el único caso por entonces. El 28 de Mayo de 2008, un joven estudiante de la Universidad Austral fue víctima de un intento de secuestro cuando se dirigía a la Universidad Austral. El hecho ocurrió a bordo de un colectivo de la línea 117, en inmediaciones de Villa Lugano. Según relata el mismo “El delincuente me apoyo algo duro que tenia debajo de la campera y me dijo que bajara con él, que quería plata”.  A continuación el delincuente obligo al joven estudiante a abordar un colectivo de la línea 21 hasta la calle Paraná y Panamericana, en inmediaciones del Shopping Unicenter, y se comunicaron con el padre de su novia para reclamarle la entrega de 5000 pesos.  Una persona observo el episodio y llamo al 911 relatando la situación. Entretanto, el delincuente llevo a su víctima, nuevamente en colectivo a la localidad de Don Torcuato.  Una vez allí tomaron un tren hacia Munro donde nuevamente abordaron un colectivo.  El lugar de pago pactado finalmente fue Laprida y Loyola, en el partido de Vicente López, en inmediaciones de un barrio de emergencia conocido por su peligrosidad. Finalmente fue liberado cuando el padre de la victima deposito 1500 pesos donde habían reclamado los captores que lo hiciera.

Este último caso resulta sumamente útil para graficar el estado de la seguridad en medios de transporte en la Argentina. Un joven fue mantenido cautivo a bordo de cuatro colectivos y un tren sin que ninguna fuerza de seguridad pudiese detectar la comisión de un delito. De hecho, el joven no relata haber podido hacer contacto visual con ningún agente de la Ley.  Es altamente probable que no se haya cruzado con ninguno.

El 26 de Julio, cuatro líneas de colectivos se declararon en huelga, tras el ataque a Hugo Encina, un chofer de colectivo de la línea 96. El mismo fue víctima de un ataque con cuchillo por parte de un pasajero que abordo el vehículo en estado de ebriedad. Según la secretaria de transportes, el paro afecto unas 190.000 personas. El sindicato, la Unión Tranviario Automotor, reclamo medidas de seguridad.

No existe hoy en día un programa de reducción de crímenes en medios de transportes. Un estudio del sindicato de colectiveros denuncio que en la Provincia de Buenos Aires, las zonas más sensibles son Boulogne, Villa Adelina, Villa Celina,  Ingeniero Budge, Valentín Alsina, Pilar, Moreno. Asimismo, desde el sindicato se denuncio que en la región Metropolitana se producen diariamente más de 50 atracos. [1]

El mismo fenómeno se observa en la red de transporte por tren y subterráneo. En 2006 una serie de violaciones y asesinatos en el barrio de Nuñez, ciudad de buenos aires, llamo la atención de las autoridades quienes anunciaron la implementación de un plan de seguridad. Algunos meses más tarde se comprobaría que dicha plan quedaría trunco. Lo mismo sucedió tras la serie de ataques a conductores de colectivos en la Provincia de Buenos Aires. El plan anunciado nuca llego a implementarse  los delitos continuaron sucediéndose.

LA SOLUCION BRITANICA

En Mayo de 2008 la BBC informaba que los crímenes en trenes y subterráneos habían sufrido una considerable disminución.  En términos generales, dicha disminución alcanzo el 11%. Los delitos cometidos a bordo de trenes del sur de Londres, habían disminuido un 14 %. Los robos en el subterráneo disminuyeron un 51%, mientras que los delitos en los que se utilizaron cuchillos disminuyeron un 66%.

¿Cómo se logro disminuir de manera tan contundente la cantidad de delitos cometidos en el sistema de transporte londinense?

El primer objetivo sobre el que se trabajo fuertemente fueron las estaciones, tanto de subterráneos como de trenes, ya que se había detectado que en estos lugares se concentraban los delitos. Se desarrollo un esquema de “estaciones seguras”, una guía  a partir de la cual se realizaban recomendaciones para alterar la forma y desarrollo de la infraestructura de dichas estaciones con el objeto de reducir la posibilidad de cometer delitos.

El esquema de estaciones seguras fue lanzado en 1998. Desde entonces fue ampliado y sujeto a numerosas revisaciones. Vale destacar, que el enfoque de este programa resulto multifacético. El criterio de implementación implico, sintéticamente, cambios a nivel estructural, a nivel administrativo y en las relaciones públicas con los pasajeros. Asimismo, y como elemento de medición cuantitativa, las encuestas de victimización se ubican como un elemento esencial para comprobar la eficiencia de las medidas adoptadas. El principio de estaciones seguras, no responde  a un modelo estricto de estación, sino que contempla las modificaciones de las estaciones existentes destinadas a mejorar la seguridad activa y pasiva a reducir el temor de los pasajeros a ser víctimas de un delito.

Entre las recomendaciones emanadas a partir del estudio de las condiciones situacionales del delito se elaboraron los siguientes principios de adecuación de las mismas:

Las entradas y salidas de las estaciones deben estar claramente señaladas.

La estación debe poseer señalización que permita determinar a distancia si se encuentra abierta o cerrada y los límites físicos de la misma deben permitir vista abierta, priorizando alambrados o paneles de policarbonato por sobre paredes de material. (Esta última medida permite que exista “control informal” por parte del resto de los pasajeros a lo largo de la estación y sus inmediaciones.)

La vigilancia formal no resulta menos importante. La presencia de personal en lugares altamente visibles, no solo disuade la comisión de delitos, sino que reduce la cantidad de intentos de viajar sin el correspondiente pago del pasaje y a la vez reduce el nivel de temor en los pasajeros. Los circuitos de televisión cerrada o sistemas de videovigilancia permiten a la vez un mayor control y disuasión y redundan en un efecto multiplicador sobre la fuerza de vigiladores.

Es importante, según el modelo de estaciones seguras, que el personal de vigilancia pueda observar los lugares de espera y establecer un equipo de dos vigiladores que recorran la estación en todo momento, especialmente en horarios en que hay menor movimiento de pasajeros. Es recomendable que este personal cuente con chalecos de alta visibilidad.

En cuanto a los sistemas de video vigilancia, se recomendó que posean sistemas de alarma anti vandálico y que superpongan los grados de cobertura. Deben ubicarse cámaras en los accesos y egresos de estaciones y en cualquier pasaje o pasillo de la estación. La iluminación resulta esencial. De nada sirve el mejor sistema de videovigilancia sin adecuada iluminación. Es importante pensar en un sistema eficiente de resguardo de la información y que los períodos de reparación de los sistemas no se extiendan en el tiempo. Sin perjuicio de lo anterior, lo más importante en un sistema de video vigilancia resulta su publicidad. El modelo de estación segura, contempla un alto nivel de publicidad del sistema dentro de las estaciones, incluyendo la publicidad de casos reales de aprehensión de delincuentes.

La “vigilancia informal” o control ciudadano, resulta un factor determinante a la hora de disuadir la comisión de delitos, por esa razón el modelo de estaciones seguras y las modificaciones que recomienda tienden a aprovechar al máximo este factor. Un diseño estructural específicamente diseñado resulta esencial  en este sentido.  Además de la construcción de límites externos que permitan visibilidad exterior, la presencia de negocios dentro de las estaciones ayuda disuadir a los delincuentes.

El diseño de las estaciones tiene en cuenta también la cuestión paisajística. Se recomienda evitar grandes arbustos y árboles frondosos, que podrían facilitar el escondite a delincuentes.  Asimismo, un diseño armonioso y atractivo desarrolla un sentimiento de pertenencia entre los pasajeros habituales quienes se involucran más en su cuidado lo que en última instancia evita actos de vandalismo.

La iluminación no resulta menos importante. Esta debe ser lo suficientemente intensa como para replicar las condiciones de visibilidad del día. Asimismo es importante que las carteleras e informes estén iluminadas de modo tal que los pasajeros no deban perder tiempo leyendo la información.  El nivel de iluminación debe ser constante, se deben evitar superficies reflectantes y utilizar colores que permitan contraste con las personas en los sistemas de videovigilancia.

De acuerdo al modelo de estaciones seguras, es importante que los pasajeros dispongan de la suficiente información respecto al estado de los servicios de transporte y las demoras que pueda haber. Igualmente importante es la visibilidad de esta información. Esta disposición evita que los pasajeros pierdan demasiado tiempo en las instalaciones de la estación, lo que aumentaría su tiempo de exposición ante cualquier delincuente que se encuentre en las inmediaciones. Similar es la importancia de indicaciones precisas y claras que indiquen las direcciones dentro de la estación, evitando que haya pasajeros deambulando perdidos por las instalaciones. La instalación de alarmas y sistemas de comunicación para emergencias contribuye también a la seguridad general y a que los transeúntes se sientan más seguros. Estos sistemas pueden consistir en pulsadores de emergencia o sistemas de comunicación de dos vías donde los pasajeros se pueden comunicar con algún funcionario dentro de la estación para reportar un incidente.

No solo se trabajo sobre la estaciones. Una serie de estudios estadísticos, permitieron detectar algunos patrones particulares. Una de las conclusiones fue que si bien los delincuentes viajaban a destinos donde cometían robos, como los centros de las ciudades, raramente se desplazaban a más distancia que entre centros urbanos.[2] Otra importante conclusión a la que arribo en otro estudio, esta vez realizado en Chicago, Estados Unidos, fue que en las zonas cercanas a las estaciones de transporte público se puede observar una concentración de delitos.[3]Asimismo, estudios de la ciudad de Birmingham, Reino Unido, demostraron que en altas horas de la noche, las calles que conducen a estaciones de tren, metro o bus, registraban mayor actividad delictual. En la ciudad de Manchester, durante el año 2000 se implemento un programa de trasporte nocturno compuesto por buses especialmente equipados con sistemas de videovigilancia, comunicaciones  se implementaron rondas de vigilancia por policías de manera aleatoria. Se estima que la implementación de este programa fue en parte responsable del 12,3 % de reducción en el nivel de actividad criminal.

En términos generales el modelo de seguridad aplicado en el caso británico en general y en algunos casos de Estados Unidos está basado en la teoría del “Broken Windows” o ventanas rotas.[4] Esta teoría aplicada al transporte, indicaría que resulta fundamental evitar que tanto estaciones como medios de transporte exhiban signos de vandalizacion. La relación entre vandalismo y delito tiene que ver con que cualquier señal de abandono del bien público indefectiblemente aumenta el temor en los transeúntes, provocando al mismo tiempo la disminución del “control social informal”. Simultáneamente, los delincuentes interpretan la permanencia de las señales de vandalismo como ausencia de agencias estatales, por lo que se reduce al mínimo el temor que los mismos tienen de ser aprehendidos.

La aplicación de la teoría del Broken Windows tiene que ver con una táctica pasiva de prevención del delito. Sin embargo, no menos importantes son las tácticas activas. Estas se pueden clasificar básicamente en dos tipos: las orientadas a incrementar la percepción por parte de los delincuentes de ser atrapados y las orientadas a aumentar el esfuerzo necesario para cometer un ilícito.

Entre el primer grupo de tácticas se encuentra la más utilizada en la mayoría de los casos y resulta de la disuasión provocada por el aumento de la presencia de personal de seguridad o policía. Es recomendable que el incremento se destine a las zonas o líneas más afectadas. Otra opción que contribuye a reducir delitos es el despliegue de personal de control en los accesos y egresos de las estaciones. Estos nos solo contribuyen a disuadir la comisión de delitos sino que también evitan pasajeros indeseables que generalmente esquivan los controles de tickets. Una experiencia éxitos en este sentido fue la aplicada en Holanda entre 1970 y 1980, en la que personal desempleado fue capacitado  empleado para realizar tareas de control en el transporte.  Un estudio de 1989 demostró que los índices delitos habían bajado sensiblemente desde el comienzo de la experiencia.

Otra opción para aumentar el nivel de disuasión es la utilización de fuerzas de seguridad vestidas de civil. Para lograr el máximo nivel de eficacia, las actividades de estos equipos y la resolución de casos resonantes deben ser fuertemente publicitados, proferentemente con publicidad dentro del sistema de transporte.

La reducción de espacios es importante para disminuir la sensación de impunidad. Esta reducción puede ser efectuada sobre las instalaciones de las estaciones, cerrando aquellos sectores que no se utilizan en horas pico y también se pueden clausurar algunos vagones de tren o metro en horarios en los que hay poca presencia de pasajeros. Esta táctica tiene una doble ventaja: se evitan grandes espacios vacios y se evita gran parte de los actos vandálicos que son cometidos en ausencia de otros pasajeros.

La posibilidad de los pasajeros de disponer de información de forma inmediata reduce el tiempo que estos deben destinara  informarse y esperar los medios de transporte. Otra medida que colabora en que los pasajeros estén menos tiempo en las paradas o estaciones es que los buses permitan el ascenso de pasajeros en cualquier parte del recorrido durante horarios nocturnos.

Finalmente la ya citada instalación de sistemas de videovigilancia resulta importante para que los delincuentes perciban un incremento en el riesgo de ser atrapados. Al igual que con los agentes encubiertos, la capacidad de disuasión aumenta en la medida en que el sistema es publicitado. Resulta indispensable que la instalación de estas cámaras se ajuste  a los requerimientos antes descriptos.

El segundo tipo de medidas tiene que ver con incrementar el esfuerzo que el delincuente debe realizar para llevar a cabo el ilícito. Una de las formas es disminuyendo los aglomeramientos. Está comprobado que el nivel delictual aumento cuanto mayor es el aglomeramiento de personas. Una disminución de este, segmentando grupos de pasajeros, incrementa la dificultad para actuar de los delincuentes. Otra solución aplicada en el ejemplo británico es la separación física de los pasajeros que esperan de los que circulan instalando barreras. La actitud proactiva de las autoridades también ha llevado a estimular a los pasajeros a ser cuidados en todo momento, recordándoles de estar pendientes de sus bienes.

CONCLUSIONES

A menudo en la prensa en Argentina se hace eco de la inseguridad cuando grandes objetivos o ciudadanos de poder adquisitivo y relevancia pública son víctimas. Sin embargo es la clase trabajadora, que utiliza los medios de trasporte públicos para ir y regresar de los trabajos, la que sufre un grado más importante de inseguridad.

Tal como se detallo previamente, a mediados de 2008, una serie de delitos violentos a bordo de medios de transporte llamaron la atención de las autoridades. Se anunciaron planes y las empresas prometieron medidas. El gremio reclamo enfáticamente medidas al respecto. Nada se ha hecho desde entonces. Las empresas de transporte, muchas de las cuales reciben jugosos subsidios, no implementaron prácticamente ninguna medida adicional de seguridad.

La seguridad en medios de transporte público, debería ser para las autoridades, una prioridad. Una mejora en los niveles de delitos cometidos en estos, redundaría no solo en una sustancial mejora de la opinión pública, sino que contribuirá de manera significativa a reducir el tráfico de automóviles en el área metropolitana.

Muchos ciudadanos se transportan en automóviles a través de la provincia de buenos aires temerosos de sufrir un incidente violento si lo hicieran en un medio de transporte público. Tal como indica un estudio de la fundación Poder Ciudadano, de Argentina, el pobre acceso a medios de transporte público redunda en la afectación e las condiciones socioeconómicas. En la misma medida, la imposibilidad e abordar medios de transporte públicos o deber abordarlos en locaciones remotas por cuestiones de seguridad, agrava la situación de vulnerabilidad de los sectores mas carenciados.

El modelo británico de seguridad en los transportes no requiere de grandes inversiones. La reformulación de estaciones de tren se muestra como el proyecto en infraestructura más complejo de este modelo y aun así no implicaría grandes erogaciones. La instalación de cámaras de videovigilancia, siempre que se respeten ciertas reglas básicas de instalación, representarían un gasto significativo también, aunque su utilización redundaría en la necesidad de menor utilización de recursos humanos en tareas de vigilancia. Otras medidas como campañas de publicidad, concientización de los pasajeros, policías de civil, y otras, representan un gasto cercano a cero.

Vale destacar que el costo de las modificaciones podría ser encarado por las empresas explotadores de los recorridos. Desde Mayo de 2002 hasta Mayo de 2009 se destinaron cerca de $ 7.000 millones con destino al transporte público de pasajeros. Inclusive, la inversión destinada a los mismos reingresa al circuito económico de manera directa a partir del crecimiento en la cantidad de pasajeros e indirectamente a partir de la reducción de los perjuicios económicos y ambientales provocados por el tráfico de automóviles.

En definitiva, la solución radica una vez más en que el estado adopte una actitud proactiva, a partir de estadísticas reales y mapeo del delito,  para combatir el delito en medios de transporte.

[1] Diario Popular 2 de Julio de 2008.



[2] Smith, M., Clarke, R. (2000), "Crime and public transport", en Clarke, R. (Eds),Crime and Justice. A Review of Research, The University of Chicago Press, Chicago, IL, Vol. Vol. 27 pp.169-234.



[3] Block, R. and Davis, S. (1996) “The Environs of Rapid Transit Stations: A Focus for Street Crime or Just Another Risky Place?” en Clarke, R.V. (ed.) “Preventing Mass Transit Crime”. Crime Prevention Studies. Vol. 6. Monsey, NY: Criminal Justice Press.



[4] Teoría Desarrollada en 1982 por Wilson y Kelling, según la cual, un estado de abandono en una zona determinada de una ciudad invariablemente crea las condiciones propicias para el desarrollo de la delincuencia.







Etiquetas:   Seguridad Pública

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

1 comentario  Deja tu comentario


, Excelente informe se agradece,Buena base de datos fehacientes .atete saludos.




Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
22235 publicaciones
5301 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora