Sí. Soy una mujer de muchos rostros. Yo soy esa mujer que ves afuera de una escuela, con libros bajo el brazo, o con infantes de la mano. La que cobra las bebidas que diariamente consumes en la tienda de la esquina; la que viaja al lado tuyo en el transporte colectivo, y la que cruza por tu camino en la calle donde transitas a la hora de la comida. Soy la mujer a la que estigmatizan con la mirada e insultan con las palabras; la misma mujer que acarició tus cabellos cuando tuviste fiebre, y la que en tu adolescencia te ofreció su mano como maestra o como amiga...



