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José Alonso y Quintanilla. Médico, botánico y agrónomo en la primera mitad del siglo XIX


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14/10/2012

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Resumen


Este trabajo pretende acercarse a uno de los miembros de la primera generación de agrónomos españoles formada a principios del siglo XIX, dentro de nuestro proyecto de investigación de la historia de la enseñanza de la agronomía en España en la crisis del Antiguo Régimen. Se trata de la figura de José Alonso y Quintanilla. Al estudiar a este personaje podremos comprobar, además, que formación científica se podía adquirir en plena crisis del Antiguo Régimen en Madrid.

 

Introducción

            Dentro de nuestras preocupaciones historiográficas acerca de la enseñanza de la agricultura en la crisis del Antiguo Régimen, hemos dedicado especial atención a la primera generación de agrónomos españoles formados, la mayor parte de los mismos, en el Jardín Botánico madrileño, y que encontramos opositando a la primera convocatoria de plazas de catedráticos de agricultura, según el plan organizado por la Real Sociedad Económica Matritense.[1]





Hace unos años publicamos, también, dos trabajos sobre dos miembros de la mencionada generación: Francisco Martínez Robles



[3], y Francisco Gil y Rodríguez, aunque éste se formaría en Valencia[4]. Por otra parte, estamos preparando un acercamiento a la figura de Pascual Asensio, sin duda el personaje que más importancia tuvo en el campo de la enseñanza de la agronomía en reinado de Isabel II, al participar en el proceso de creación de la Escuela de La Flamenca de Aranjuez, institución que ha estudiado el profesor Jordi Cartañà[5]. En este artículo daremos cuenta de la figura de un médico, José Alonso y Quintanilla, otro miembro de esta generación.

 

Los estudios de Alonso y Quintanilla

            A pesar de todas las dificultades y problemas de las primeras décadas del XIX español, es interesante comprobar el tesón de aquellos Asensio, Martínez Robles, o Alonso y Quintanilla, entre otros, por adquirir conocimientos aprovechando las instituciones educativas que la Ilustración y la Post-Ilustración habían levantado con tanto esfuerzo, sorteando innumerables vicisitudes, sufriendo los embates de la incomprensión, la falta de recursos, la Guerra de la Independencia, y la inquina de no pocos sectores contrarios a la difusión de las luces. Como maestros de estos futuros agrónomos estarían las principales figuras científicas españolas del momento, como tendremos oportunidad de comprobar en el caso del personaje estudiado[6].

            José Alonso y Quintanilla nació en Madrid, y estudió gramática castellana y latina, según una certificación del preceptor de latinidad y humanidades, Luis de Mata, expedida en septiembre de 1807. En el curso que transcurrió de octubre de ese año hasta junio de 1808 asistió a las clases de lógica y metafísica en los Reales Estudios con Andrés Sevilla, a la sazón catedrático sustituto en la institución en ese momento. En el curso siguiente completó esta formación con otro profesor, Elías Portocarrero.

La formación científica se centró en las Matemáticas en el primer curso citado y en los mismos Reales Estudios, con el catedrático Francisco Verdejo González[7]. El currículum de matemáticas incluyó las siguientes materias: aritmética, álgebra, geometría y trigonometría. Su interés por la ciencia le llevó a realizar dos cursos de física experimental con el profesor Joaquín Vega (1809/10 y 1810/11), y en los mismos Reales Estudios[8]. La química fue estudiada en el Real Colegio de Farmacia en dos años, también (1813/14 y 1814/15), con Antonio de la Cruz. Pero, además, completó sus conocimientos en el Real Laboratorio de Estudio de Medicina Práctica con Higinio Antonio Lorente, entre marzo y junio de 1815[9]. El infante don Carlos, protector y director del Real Laboratorio Físico-Químico de Palacio, le nombró discípulo en calidad de numerario el día 30 de septiembre de 1817. Su afán científico le condujo a asistir a las clases de la Cátedra de mineralogía del profesor Donato García, en el año 1818[10].

Toda esta formación le permitió, a partir de 1815, acceder a algunas responsabilidades. El día 23 de octubre de 1815 fue nombrado profesor sustituto de la Cátedra de física experimental de los Reales Estudios de San Isidro. El 11 de septiembre de 1817 ganó por oposición el único premio de medicina clínica. El bachiller en artes y en medicina llegó a ser nombrado profesor en el Colegio del Real en Madrid.

 

La formación botánica y agronómica

            Nuestro protagonista asistió al curso de botánica que se impartió entre mayo y octubre de 1814, aprobando el examen correspondiente. Al parecer, se distinguió en algunos actos y en la descripción de plantas. Se volvió a matricular, con el mismo éxito, en el curso siguiente del año 1815, y se lució en la disertación de los sistemas botánicos que le encargó el maestro Mariano Lagasca, así como en la historia de esta ciencia. Siguió asistiendo a los sucesivos cursos de los años 1816, 1817 y 1818, y a las herborizaciones realizadas en los alrededores de Madrid. Tan buen alumno fue Alonso y Quintanilla que su profesor le confió en el último curso el encargo de impartir las lecciones de repaso.

            La formación botánica de nuestro protagonista se completó con su asistencia, durante tres cursos (1815, 1816 y 1817), a la cátedra de botánica aplicada a la medicina.    

La formación agronómica fue impartida por el máximo especialista del momento, es decir, por Antonio Sandalio de Arias[11]. Siguió los cursos de 1815 y 1816, disertando sobre fisiología vegetal ante el infante don Carlos. Sabemos por una certificación firmada por Simón de Rojas Clemente que fue aprobado por todos los profesores en la convocatoria de premios de botánica aplicada a la agricultura. Se le propuso para el tercer premio de esta especialidad (las otras especialidades eran de botánica general y botánica médica). El tema desarrollado por Alonso y Quintanilla se incluyó en la Colección de disertaciones sobre varios puntos de agricultura, leídas por los discípulos de la cátedra del Real Jardín Botánico de Madrid, y que se conservó en la Biblioteca del Jardín. También, obtuvo el segundo premio en la parte de botánica médica. Los premios fueron aprobados por el rey el 13 de febrero de 1816.

 

El título de Botánico

            Una de las disposiciones más importantes en la historia de la botánica y de la agronomía españolas es una real orden de 19 de noviembre de 1815. Por esta orden se aprobó el plan de premios propuesto por los profesores del Jardín madrileño para fomentar el estudio de ambas disciplinas científicas, y para recompensar la aplicación de los que sobresaliesen en dicho aprendizaje. La medida que nos interesa es la que estipulaba que, junto con el premio a los mejores alumnos en botánica general y en botánica aplicada a la agricultura, se les concediese el título de Botánico del Real Jardín Botánico. Dicho título otorgaba preferencia a la hora de obtener cátedras de botánica y de agricultura en toda la Monarquía, y para ocupar plazas en los Reales Ejércitos y Armadas cuando se organizasen expediciones de historia natural. Pues bien, nuestro protagonista accede a dicho título por sus varios premios.

 

Alonso y Quintanilla en las oposiciones a cátedras de Agricultura

            Como hemos estudiado, la Real Sociedad Económica Matritense pudo sacar adelante, no sin mucho esfuerzo, un plan para el establecimiento de Cátedras de agricultura en varias localidades. Juan Alonso y Quintanilla se presentó a las oposiciones convocadas por la corporación. En el primer ejercicio tuvo que disertar sobre las especies híbridas, que era el tema cincuenta y uno del temario.

            Al final del proceso selectivo obtuvo la cátedra de León[12]. No parece que funcionara dicha cátedra, como ocurrió con la mayor parte de las mismas, con excepción de la toledana, que estuvo a cargo de su compañero Francisco Martínez Robles.

 

El botánico

José Alonso y Quintanilla fue viceprofesor en el Real Jardín Botánico en el año 1832. Después se le ascendió a catedrático de botánica en el año 1846, para luego pasar a serlo de la Universidad. Gracias a Colmeiro sabemos que contribuyó en la redacción de la obra colectiva, Catálogo de las plantas del Jardín Botánico de Madrid, del año 1849[13], así como en el Catálogo adicional de las semillas que en 1850 se han recogido en el Jardín Botánico de Madrid, del año 1850[14]. Por fin, encontramos a nuestro protagonista citado, junto a sus contemporáneos Pascual Asensio y Vicente Cutanda, en la obra del Dr. Moritz Willkomn, The Botanic Gardens of Madrid and Valencia, y citada en el Hooker’s Journal of Botany and Kew Garden Miscellany, del año 1851:

 

“…and the third is Don Juan Alonso y Quintanilla, professor of descriptive botany, who conducts also botanical excursions, as well as exercises in determining plants”[15]

 

[1] MONTAGUT CONTRERAS, E., “La enseñanza de la agricultura en la crisis del Antiguo Régimen”, en Torre de los Lujanes, nº 40, (1999), págs. 197-248.



[3] MONTAGUT CONTRERAS, E., “Francisco Martínez Robles, catedrático de agronomía y amigo del país en el reinado de Fernando VII”, en Torre de los Lujanes, nº 37, (1998), págs. 245-280.



[4] MONTAGUT CONTRERAS, E., “Francisco Gil y Rodríguez. Botánico, agrónomo y amigo del país en la Valencia de Fernando VII”, en Torre de los Lujanes, nº 41, (2000), págs. 191-194.



[5] CARTAÑÀ, J., Agronomía e ingenieros en la España del siglo XIX, Barcelona, 2005.



[6] Al respecto, es muy interesante el trabajo de BERTOMEU SÁNCHEZ, J.R., “La colaboración de los cultivadores de la ciencia españoles con el gobierno de José I (1808-1813)”, en GIL NOVALES, A., (ed), Ciencia e independencia política, Madrid, 1996, págs. 175-213, y en http://www.uv.es/=bertomeu/pub/colaborado.pdf.

 



[7] Sobre este importante matemático se puede consultar, MAZ, A., y RICO, L., “Situaciones asociadas a los números negativos en textos de Matemáticas españoles de los siglos XVIII y XIX”, PNA, 1(3), 2007, págs 113-123. Verdejo publicó en el año 1794 un Compendio de matemáticas puras y mixtas.



[8] Sobre la física y las matemáticas del período, vid., SÁNCHEZ RON, J.M., “Las ciencias fisico-matemáticas en la España del siglo XIX”, en LÓPEZ PIÑERO, J.M., (ed.), La ciencia en la España del siglo XIX, Madrid, 1992, págs. 51-84



[9] PORTELA, E., y SOLER, A., “La química española del siglo XIX”, en LÓPEZ PIÑERO, J.M., (ed.), La ciencia en la España del siglo XIX, Madrid, 1992, págs. 85-107.



[10] Sobre este profesor, véase SÁNCHEZ ALMAZÁN, J, ALCALÁ, L, y SÁNCHEZ CHILLÓN, B., “Las colecciones de Geología del MNCN”, en http://www.rjb.csic.es/pdfs/Anales_09(1)_259_333.pdf

 



[11] A falta de un estudio monográfico de este importante personaje puede consultarse: MISAS JIMÉNEZ, R.E., “Un profesor de la enseñanza agrícola desde la Real Sociedad Económica Matritense: Antonio Sandalio de Arias (1809-1820)”, en Asclepio, vol. 48, fácil 1. (1996), págs. 101-122; MONTAGUT CONTRERAS, E., “Las tablas sinópticas de agricultura y ganadería de Antonio Sandalio de Arias: un esquema pedagógico agropecuario en el siglo XIX”, en Torre de los Lujanes, nº 44, (2001), págs. 255-265”; el artículo citado de este autor sobre la enseñanza de la agricultura en la crisis del Antiguo Régimen (ver nota segunda), y también, “Las cartillas agrarias en la crisis del Antiguo Régimen”, en Torre de los Lujanes, nº 52, (2004), págs. 87-101.



[12] ARSEM (Archivo Real Sociedad Económica Matritense), legajo 279/25.



[13] COLMEIRO, M., La botánica y los botánicos de la península hispano-lusitana. Estudios bibliográficos y biográficos, Madrid, 1858, págs. 205-206.



[14] Véase, también, CORTES LATORRE, C., “Aportaciones a la Briología española”, en http://www.rjb.csic.es/pdfs/Anales_09(1)_259_333.pdf



[15] JACKSON HOOKER, Sir William, Hooker’s Journal of Botany and Kew Garden Miscellany, Vol. II, London, 1851, págs. 181-182.









Etiquetas:   Economía   ·   Agronomía   ·   Botánica
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