Era cuestión de tiempo comprender por qué un hombre serio y ante todo íntegro como Rajoy adolece de esa falta de información que los ciudadanos protestan ante las radicales medidas de contención que se han tomado para paliar la crisis. No solo la honradez le diferencia del inepto y malicioso Zapatero, también su inteligencia presidencial es evidente; una inteligencia de la que careció el más infame político que pudo tocar en suertes... provocadas por la matanza del 11-M todavía sin esclarecer.




