Si usted se siente más seguro y feliz permitiendo que un grupo de desconocidos administren buena parte de su dinero, le digan con qué drogarse, dónde puede y no puede hacerlo, qué debe y no debe comer, a qué horas y cuántas trabaja, cuánto cobra por ello, dónde y cuándo puede gastarlo, a quién regalar lo que le sobra, de qué color han de ser las tejas de su nueva casa, qué tipo de energía debe comprar para calentarla, cuánto puede enfriarla en verano, cuánto debe pagar por ello, cuál es la mejor forma de desplazarse, cómo y dónde debe educar a sus hijos, qué valores son despreciables, cuáles se han de fomentar, …. pues me parece muy bien. Usted elige.




