Caídos Reinantes

 

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Nadie es su amigo sino solo los elementos inanimados a los cuales escucha que se burlan de él, su ser está loco y ya no tiene cordura su deseo es perderse para siempre y no existir, nadie pues es semejante a él está solo en el mundo,

terrible animal que se considera terror entre los humanos, ¡soy tan espantoso! exclamaba y pensó en su momento de temible angustia que no merecía vivir, así pues prendió el fuego el eterno llameante que seduce y cautiva este creía le decía “Ven a mi despreciado ser carne podrida, digno eres de morir entre mis brasas así harías un bien al mundo y yo me regocijaría, serás mi holocausto, adórame pues a mi Dios fuego entra pues al calor eterno".

Mas ensimismado en sí mismo no le prestó atención su mirada estaba fija en el fuego y pensó que este mundo era bello que algo tan horrible como el solo entorpecía el panorama y que su soledad era peor que la mayor de las miserias todas juntas.

 

Entro pues al fuego y este quemo sus ropas, dijo "He aquí el fin de alguien que no merece vivir y sufre intensamente"

-Más el elemento aterrador que prometió finalizar con su vida no le afecto- quedo pues desnudo y así una leve sonrisa apareció y se declaro rey del mundo, dijo a sí mismo: dotado estoy pues de gran poder mi fuerza es superior a la de cualquier ser humano así pues esta es mi oportunidad lleno estoy además de inteligencia superior creare mi semejante a mí, con ella poblare la tierra y reinaremos con horror y muerte, crearemos pues hijos que maten a los humanos y el mundo nos servirá a nuestros pies no habrá más opción que seguir mi consejo y si no aceptan mi voluntad les destruiré y así mi venganza será completa "Sere el rey de este mundo".

 

Empezó lo que es su destino, aclaro su mente y empezó la fatigosa tarea la de crear a su mujer, su única fiel, poco a poco iba entre el pueblo y robaba los materiales necesarios para poder subsistir, de pronto tenía ya su laboratorio más no sin mucho esfuerzo, en ocasiones le observo la gente espantada que corría al ver a semejante monstruo y el sentía de nuevo la terrible herida.

 

Le fue favorecido el intelecto grande en suma medida, así en terrible noche en medio de relámpagos, lluvia y estruendos, reía la muerte en vida, una mueca cruel se exaltaba de su desgraciado rostro y miro a su creación a la que él pretendía dar vida, horrible como lo es la mezcla de los cuerpos muertos de trece mujeres muertas del cementerio, el día así fue propicio y la hora cruel había llegado, este día exclamo: " Vivirán los muertos, este día vivirá mi mujer", prendió la maquina maligna ideada por la mente cruel, hizo caer el rayos en la antena que fueron distribuidos por el cuerpo inerte, ¡cuánto voltaje!, y movió sus dedos la futura novia, sí su señora, la espesa tiniebla de la noche.

 

Abrió los ojos, el creador sonrío malditamente y dijo ¡Que me adoren todos, yo soy Dios!, ella  abrio los ojos lentamente y balbuceo “Dios”.

-Sí y tu esposo, eterna reina señora del mal-.

 

Creada fue con la mente agilizada ella solo sentía que no sabía que era ella misma más podía percibir su inmundicia, se horrorizo ante su mirada después de conocer a los humanos y verse diferente y supo la verdad de todo lo que le decía su amado.

-En verdad los hombres son despreciables y solo merecen la muerte- decía la maldita.

 

Inclemencia, terror y nada más, que solos  ellos dos entre tanta gente solo rabia y nada mas que rabia, un incremento acelerado de deseo de perdición de muerte, solo esto en sus mentes, abominación y un odio eterno constante.

 

-Pobres hombres- decía ella, aún no conocen su triste destino, ese será su fin y seré la reina de la tierra, tierra de caídos, aquí pertenece mi reino soy una diosa y mi reino se llama tierra.

 

El fatal creador de “Soren” ideo deseos malditos y le dijo: maldigamos la tierra tengamos hijos de simiente brutal, creados con la misión de exterminar a los humanos y así empezarar el reino del mal.

 

Juntaron pues sus cuerpos y pensamientos y el mal nacería de la concepción de la monstruosa mujer, poco tiempo despues naceria el maldito “Saden" el primogénito.

 

Durante mucho tiempo los padres de la bestia semi humana admirarón su creación era más horrible que sus dos padres juntos, semejante deformidad jamás se vio, el criado bajo el manto del proscrito entendía su misión, decía: malditos humanos desprecian nuestro ser por ello pagaran “Que los huesos vuelen”.

 

El amor de Saden a sus padres fue motivo de grandes penas para los hombres ya que solo podía pensar en atormentarles, ciertamente lo hacia esa era su misión de cada día, encantadoestaba de destrozar cabezas y sacarles además partes del cuerpo humano y patearlas especialmente adoraba azar la carne de los bebes, decía: Eso y más se lo merecen, además gustaba beber sangre y participar de actos caníbales.

 

Pronto el mundo se asombro, no era uno en así, ya eran demasiados, porque ahora se veian no dos, sino tres fenómenos, eran de espanto peor que fantasmas eran considerados, la gente decía "Por lo menos los fantasmas no destruyen nuestros campos" y le preferían a estos monstruos.

 

Pronto ejércitos listos les buscaban, lo peor de todo es que parecía las armas no les afectaban, sin duda el fin nunca llegaba, peor aún se volvian a reproducir una y otra vez, así pues los monstruos nacían y crecían, hubo otros y estos llenaban los lugares más inhóspitos del planeta, ya sea los más frío, o en medio del calor de la tierra y de ellos solo se creaban mitos y leyendas.

 

Así empezaron a aparecer cadáveres por todos lados, las muertes eran sin número, salir de la casa era un terror total, se veían huesos en cada esquina, se olía a muerte por doquier, ¡cuanta putrefacción! y todo por ambición de ser reconocido, ser visto ahora como un poder como la autoridad a reconocer.

 

Poco a poco extinguíanse los humanos una tercera parte de la tierra había desaparecido, lleno estaba de monstruos en todo lado y no existía superficie de la tierra a donde huir, mientras tanto se escuchaba esta canción de espesa realidad:

 

"Cuando llegue esa noche triste y terrible donde solo sea obscuridad, cuando no exista fortaleza en la propia esencia, entonces todos moriran".

 

Así fue el fin del mundo y solamente desde entonces cantaron los monstruos y no hubo piedad, así termina la humanidad con esta triste fatalidad.

 

Este libro fue un intento por poder poner ejemplo de una confesión en clave no es del todo claro porque no lo dejo ver mucho pero aqui esta manifiesto el amor y los deseos que siento por la persona que quiero.

UNETE



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