Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Periodismo   ·   Lectores   ·   Escritores   ·   Cultura   ·   Ética   ·   Moralidad   ·   Poesía   ·   Libros   ·   Novela   ·   Reseña



Los elementos del debate entre el viejo y el nuevo PRI


Inicio > Política Nacional
10/08/2012

1150 Visitas



Confesiones.


 

Los elementos del debate entre el nuevo y el viejo PRI.

 

Los nombramientos de Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa Patrón, representantes de lo que podría llamarse el ala tradicional de su partido, como coordinadores de las bancadas priistas en la cámara de diputados y senadores respectivamente vigorizan el debate respecto a cuál es el PRI que habrá de gobernar.

Desde nuestra óptica no se trata simplemente de distinguir entre el viejo y el denominado nuevo PRI, como si compararlos fuera el tema principal, el asunto es de fondo, es cultural, de estilos, perfiles y creencias, elementos que influyen poderosamente en la forma de operar desde el poder.

Sin duda Beltrones y Gamboa Patrón son la imagen del viejo PRI, y sobre todo Emilio Gamboa del malo, pero tampoco hay nadie del nuevo que hubiera podido ocupar esas posiciones tan determinantes, porque la decisión de ponerlos a ambos ahí, independientemente de los acuerdos para el equilibrio interno, provino de la búsqueda necesaria de resultados para la viabilidad.

El viejo PRI con todo su desgaste y mala imagen resulta una oferta de eficiencia, en contraste el nuevo más mediático no garantiza en ese sentido y no se trata solamente de un asunto de comparación generacional, porque si bien es cierto que en ello media la experiencia y la preparación, son los formatos y el talento los que realmente difieren no la edad.

En nuestra opinión son dos los elementos que matizan las aparentes diferencias entre el pasado y el presente y a su vez estos se convierten en los puntales para proyectar el futuro, la efectividad y la corrupción.

Por un lado encontramos una profunda contradicción entre el estilo coloquialmente llamado populachero, que esencialmente busca la popularidad para la obtención de votos mediante la dadiva generada en los recursos públicos, lo que de entrada es un engaño y el efectivísimo más pragmático.

Como consecuencia del paternalismo fomentado desde el gobierno, vastos sectores de la sociedad, sobre todo los más desprotegidos, intercambiaron la recepción de apoyos en especie directos a cambio de los resultados colectivos.

No se puede negar que esa complicidad de la que la que muy buena parte de la sociedad por la necesidad también fue culpable, favoreció el fortalecimiento de ese modelo, muy cómodo por cierto para la clase política, porque solo implicaba repartir una parte del botín, sin tener en cambio que resultar verdaderamente eficiente.

Sin embargo la evolución que dio como resultado la alternancia en el poder, modifico ese sentido, si bien no del todo al menos infirió un cambio en la mentalidad, hoy la exigencia social va mas allá de la distribución de migajas presupuestales.

Hoy la reclamación colectiva se orienta pues hacia la efectividad gubernamental, que ya no puede encubrirse en esas prácticas, porque al menos en materia de seguridad pública y economía por ejemplo, los paliativos no sirven de nada.

El viejo PRI tenía a su favor un activo que el nuevo no tendrá, el autoritarismo. Este le permitía la imposición dogmatica de criterios, el avance de las expresiones sociales y el proceso democrático no admitirán la vuelta de ese instrumento.

Lamentablemente una gran parte de la clase política priista, incluida la nueva se educo en ese formato, este limita el despliegue de las capacidades, lo que da como resultado que cualquiera, sin mayores meritos puede ocupar posiciones de responsabilidad sin tener la habilidad para ello.

De ahí que el compadrazgo se convierta en el filtro de las designaciones para los cargos más importantes de la administración pública, no la acuciosa búsqueda de perfiles adecuados según las características del puesto.

Este estilo es el que propicia la incapacidad y esta la falta de resultados motivo del rechazo, en este punto no hay pues mayor divergencia entre viejo y nuevo, tal vez la única diferencia es que en el viejo existía algo de vergüenza pública, es decir una suerte de compromiso de al menos cumplir con un mínimo, sin ofender a la comunidad con el escandaloso producto de la corrupción.

En este segundo punto, el que se refiere a la corrupción si hay una incompatibilidad muy marcada, considerando que la corrupción ha existido siempre, el contraste se señala en la forma de llevarla a cabo.

En el pasado, la regla no escrita del sistema indicaba que el producto de la corrupción no podía ser evidente, no al menos de inmediato, lo que se combatía no era el mal por sí mismo, sino el exceso, pero sobre todo la demostración pública de la riqueza mal habida.

Los códigos de honor hasta en los ladrones obedecen a reglas, en este caso la fundamental era la discreción, hoy por el contrario ese aspecto se ha relajado abruptamente, lo que permite ver la construcción de fortunas en solo meses, a raíz de una designación en un cargo público.

Peor aún la falta de recato, que se manifiesta en la compra de propiedades, vehículos y artículos de lujo con total impunidad, a tal grado que estas adquisiciones se hacen a la vista de todos sin el menor temor a la crítica y mucho menos a una sanción.

Una absoluta contradicción cuando la situación económica obliga a tomar medidas de austeridad oficial, a evitar la fastuosidad del aparato público y limitar el dispendio.

Entonces como primera conclusión tendríamos que suponer que las discrepancias que dan pie al debate respecto del tipo de gobierno que el PRI encabezara, se circunscriben pues a la forma de administrar, es decir por un lado populacherismo contra efectivísimo y por supuesto en el combate a la corrupción, no a la edad de sus integrantes.

Hacia el futuro pensando que esos modelos son los que definirán el perfil de los políticos y funcionarios públicos, la construcción de una cultura política adecuada a las circunstancias, porque del ejemplo se aprende.

Enrique Peña Nieto ha formulado la creación de una Comisión Nacional Anticorrupción, sin embargo mas allá de la instauración de más burocracia que luego solo sirve para encubrir, habría que pensar también en la necesidad de fomentar un proceso educativo para los futuros políticos.

La falta de preparación va de la mano de ausencia de compromiso, eso fomenta la improvisación y esta sin el talento mínimo solo conduce al fracaso del aparato gubernamental, es un asunto de formación no solo académica.

El servicio público se ha envilecido primero porque en él no destacan los mejores perfiles, porque se establece simplemente como una posibilidad para hacer fortuna personal sin importar la responsabilidad y el cumplimiento de la encomienda.

Si realmente el Revolucionario Institucional primero como fuerza política y luego como gobierno quiere cambiar, no es mediante la creación de instancias oficiales como lo va a lograr para convencer a la sociedad, sino con una profunda transformación de sus integrantes, en su formación, sean de la generación que sean.

Modificar esa sensación de que quienes gobiernan son pandillas de piratas en búsqueda del cofre del tesoro, a cambio de una imagen de un servicio público profesional, de excelencia.

Más que un simple buen deseo, esa transformación seria el argumento para la credibilidad en la que tanto tendrá trabajar el nuevo régimen, ese es su reto, su disyuntiva.

 

guillermovazquez991@msn.com

twitter@vazquezhandall

 



Etiquetas:   Política   ·   Partidos Políticos

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
18772 publicaciones
4732 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora