Sucede a veces. Cuando llegas al límite del hartazgo por la catarata de mensajes negativos y estás a punto de bucear en el desánimo por cuanto nos rodea, te topas con una noticia curiosa, alejada turbulencias políticas, que te ofrece relajo por un instante y te aleja de la crisis, del rescate, de la inflación, del euro, de Europa, de la Merkel, y hasta de esa ‘prima’ que está siendo más puta de lo que parece.



