Estamos en el año 2012, siglo XXI, vivimos en un país que lleva siglos sin estar en la hegemonía de una economía. Los partidos políticos no ganan por sus aciertos, el que gana no es por otorgar más confianza al votante, su victoria tiene una elevada correlación con los fallos del otro partido. Y, así, el que pierde es el usuario. Llevamos años con un bipartidismo que no es bueno para el país, se alternan en el poder PP y PSOE sin posibilidad que otro partido les rivalice. Esto es por culpa del votante, me incluyo entre ellos, que por miedo o por estabilidad siempre les damos las riendas del país a los mismos. Por este motivo, debemos votar a partidos como UPyD que hasta que alcancen el poder como mínimo, hacen propuestas buenas para el ciudadano. Hay que finalizar este bipartidismo como se acabó el de Sagasta y Cánovas, porque hasta entonces se alternarán en el poder apoyando las reformas que les permite seguir en él y frenando las propuestas de otros partidos que fomentarían una mayor democracia y mayor ahorro. En este punto, necesitamos una reforma estructural del Estado, del Gobierno español, ya que estamos pagando cargos que se duplican y triplican o simplemente cargos sin funciones delimitadas para así poder nombrar a conocidos y familiares. Así, mi primera propuesta, ya realizada por el partido UPyD y frenada por los dos partidos mayoritarios por ir en contra de sus intereses(aunque un político debería ir a favor del ciudadano siempre) es reducir o eliminar los cargos nombrados a dedo, es decir, familiares y amigos que han conseguido el empleo sin tener competidores. Si se prohíbe el monopolio por ser contrario a la libre competencia y, por tanto, al consumidor, ¿por qué se permite monopolio en las candidaturas?. Las siguientes propuestas están dirigidas hacia la robustez del organigrama del Gobierno español: tenemos 800 asesores de Gobierno, concejales, Congreso, Senado, Alcaldes, Presidentes autonómicos y un sinfín de cargos a los que pagamos un sueldo. Así, en mi opinión, podemos optar por dos vías, reducir empleos que dependan del Gobierno Central o de las Autonomías, aunque yo optaría por ambas, sobre todo es necesario adelgazar las autonomías. Lo más radical, sería eliminarlas, pero esto provocaría un proceso muy complejo de centralización que no es posible llevarlo a cabo en poco tiempo. Así, una opción es fusionar comunidades. ¿Por qué se incentiva en el sector bancario para mejorar su solidez, su competencia y su eficiencia, incluso cuando puede perjudicar al consumidor, y no se realiza entre las autonomías cuando significaría un enorme ahorro para el ciudadano?La economía española está en la situación en la que se encuentra por estos problemas y muchos otros que intentaremos analizar posteriormente, como la dependencia de la financiación externa, la exposición al ladrillo, la dependencia del turismo, la escasa industria o el gran sistema bancario y su proceso de desregulación.




