¿Por qué Eurovegas exaspera al PSOE?

Cada día es más palmario que el proyecto de Eurovegas planteado para Madrid enerva, desquicia y exaspera a la familia socialista, especialmente a la madrileña. Para no tener la más mínima duda, ya lo ha dejado claro Felipe González calificando el proyecto como ‘prostíbulo’. Desde que se anunció la posibilidad de crear el importante y millonario complejo de casinos, hoteles, centro de convenciones, restaurantes, campos de golf, instalaciones de ocio y atracción turística en terrenos de la Comunidad de Madrid, los mensajes sobre el proyecto emitidos por representantes socialistas se han centrado en el rechazo y en la descalificación del mismo.

 

. Para no tener la más mínima duda, ya lo ha dejado claro Felipe González calificando el proyecto como ‘prostíbulo’. Desde que se anunció la posibilidad de crear el importante y millonario complejo de casinos, hoteles, centro de convenciones, restaurantes, campos de golf, instalaciones de ocio y atracción turística en terrenos de la Comunidad de Madrid, los mensajes sobre el proyecto emitidos por representantes socialistas se han centrado en el rechazo y en la descalificación del mismo.

El primero en mostrar su radical oposición al proyecto fue el líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, que le calificó como ‘casa de putas’ diciendo que va a servir, entre otras cosas, para fomentar la prostitución. De forma paralela anunció que va a usar todos los instrumentos que pueda para oponerse a Eurovegas, incluida la vía jurídica, porque es un proyecto que "pone en riesgo el futuro económico de Madrid" y porque "esto no es una República Bananera".

La rabieta y descalificaciones de Tomás Gómez, fortalecidas por otros destacados socialistas, se ha visto últimamente reforzada por el expresidente y actual empleado del millonario Slim, Felipe González, que también se ha despachado comparando el proyecto de Eurovegas con un ‘prostíbulo’. Para justificar su postura contraria al proyecto se ha preguntado, entre otras cosas: “¿Vamos a confiar la recuperación de la economía y el empleo a operaciones de esta naturaleza?”. Ha puesto igualmente en duda la creación de empleo y beneficios económicos que este complejo, de ejecutarse, puede reportar a Madrid y al resto de España.

Lo que realmente descoloca y provoca irritación a los socialistas es que, si la decisión final determina a la Comunidad de Madrid como sede del proyecto, supondría un sólido y acerado mazazo para el partido socialista madrileño. Precisamente por este motivo, tanto a nivel local cómo a través de las voces autorizadas y más sonoras de esa formación, tratan de poner palos en los engranajes de Eurovegas. Es tanto el énfasis que ponen en la descalificación del proyecto que no pueden disimular el cabreo y la preocupación que tienen si, al final, prospera en terrenos madrileños.

¿Por qué el rechazo?

Pero realmente ¿por qué este proyecto, con inversiones previstas superiores a los 4.500 millones de euros, posibilidades de crear 250.000 empleos, y los ingresos extraordinarios recurrentes que su actividad va a generar para las arcas autonómicas y estatales, está provocando el rechazo radical de los socialistas?

Pues muy sencillo. Todo es cuestión de tozudez, politiqueo y oportunidad. Si Tomás Gómez fuera actualmente el presidente de la Comunidad de Madrid, su actitud sería totalmente distinta a la parodia escenificada. O sea, defendería el proyecto con uñas, dientes y prieta las filas. Pero claro. Se da la circunstancia extraordinaria que la Comunidad madrileña está presidida por una señora que se llama Esperanza Aguirre, del Partido Popular, y si se logra la magnífica oportunidad de que Eurovegas aterrice en Madrid, va a suponer algo así como una importante conquista y, al mismo tiempo, la condena al ostracismo, al segundo plano y al anclaje en la oposición de los socialistas de Tomás Gómez durante una capachada de años. La baza es importante.

De ahí la rabieta, la crispación y el derrotismo

UNETE



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