Confieso que no me duele la conciencia, sino todo lo contrario, declarar una vez más mi plena sintonía con las nuevas consideraciones políticas expuestas por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Y es que esta señora no para de irradiar sensatez y cordura con propuestas de especial calado y contundente lógica, que envuelven el mismo sentir de millones de españoles ante la turbia tormenta política que desequilibra la economía, la estabilidad y el bienestar.



