Recuerdo que sin excepción, todos mis maestros de la materia de historia, me decían que para que un país no cometiera los mismos errores, los ciudadanos teníamos la obligación de conocer su historia, pues si no estaríamos condenados a repetirla. Y esto viene a cuento porque a pocos días de la elección -primero de julio- ya se habla nuevamente de de un fraude electoral, como en el pasado reciente.



