La palabra representa, sin lugar a dudas, un factor fundamental en la construcción de las sociedades. Es partir de la capacidad que tenemos de comunicarnos, de expresar ideas y de entablar discusiones, cuando podemos establecer las formas de relacionamiento que nos llevan a un orden social. Y es la palabra la herramienta fundamental que se traduce en formas de vida que nos identifican como pueblo, cultura o país: nuestro lenguaje, nuestra forma de expresarnos, de informarnos y de hacer una comunicación con el otro, son la base de cualquier proyecto que queramos emprender en forma individual o colectiva.



