LA VERDAD OCULTA DE NUEVA RUMASA. De alguien como Emilio Botín- al que denominan en la calle el gran depredador de la crisis económica- que se ha lucrado a base de especular con la tragedia de miles de personas a las que ha dejado sin sustento vital, no hay que creer nada que no sea impulsado por ese interés de lo insano que tan pronto acuerda tratos favorables fiscales y judiciales como recorta viáticos crediticios hundiendo Grupos empresariales. El dinero es moneda de cambio de Satanás en el mundo, ciertamente, y algunos parecen tener sucursales en el mismo infierno de lo bien que se mercadea sobre la Tierra y sin punición sobre los excesos. En todo sitio hay favoritismos. Habría que ver dónde se guardan algunos los contratos más secretos: los del alma.




