¡ Pardon, Haití !

Como cualquiera, supe de Haití mientras estudiaba bachillerato en el Liceo, cuando un abnegado profesor de historia nos relataba que ese país había sido el primero de Latinoamérica en conquistar su independencia, gracias fundamentalmente a que su población, mayormente esclava, se había rebelado contra la metrópolis francesa; que , debido a ello, Bolívar había recibido el apoyo de su presidente, Alexandre Petion, para acometer La expedición de los Cayos en el año 1816 , luego de prometer que, de tener éxito, él también aboliría la esclavitud en territorio venezolano. Más tarde leí el magnífico libro de Graham Green Los Comediantes, y allí pude saber un poco más de esa nación y enterarme, por ejemplo, que tanto Papa Doc, como su hijo Baby Doc, usaron la práctica del Vudú y a los temidos Toton Macoute para perpetuarse en el poder y someter a sus ciudadanos. Como se sabe, después de casi treinta años de dominio de la familia Duvalier, una insurrección popular acabó por fin con el gobierno de Baby Doc en el año 86.

 

. Más tarde leí el magnífico libro de Graham Green Los Comediantes, y allí pude saber un poco más de esa nación y enterarme, por ejemplo, que tanto Papa Doc, como su hijo Baby Doc, usaron la práctica del Vudú y a los temidos Toton Macoute para perpetuarse en el poder y someter a sus ciudadanos. Como se sabe, después de casi treinta años de dominio de la familia Duvalier, una insurrección popular acabó por fin con el gobierno de Baby Doc en el año 86.
A partir de ahí, sin embargo, la nación ha vivido pocos periodos de tranquilidad social y política, y en el año 2004, y tras el derrocamiento de Jean-Bertrand Aristide , se instala en esa nación La Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití ( MINUSTAH), cuyos cascos azules trataban de contener el conflicto armado que se extendió por esa zona de La Española. Cuando en enero del año 2010 un terremoto de 7 grados azotó a este pequeño país, considerado el más pobre de América (donde se dice incluso que sus habitantes a falta de otras fuentes de energía han deforestado el 98 % de su territorio), en el cual murieron aproximadamente 300.000 personas y 1.5 millones perdieron sus hogares, El Consejo de Seguridad de la ONU aumentó la dotación de la MINUSTAH con el fin de apoyar la labor de recuperación y reconstrucción del país.

La labor de estos enviados sin embargo se ha visto ensombrecida por varios hechos. Uno ha sido la epidemia de cólera que según un informe de médicos franceses fue llevada al país por la delegación de cascos azules nepalíes y que ha causado la muerte de al menos 4.000 personas. Pero el más reciente, el cual nos compete de alguna forma como latinoamericanos y que ha hecho incluso que José Mujica , el presidente de Uruguay , haya tenido que pedir perdón a las autoridades de ese país, ha sido la acusación del joven haitiano Johnny Jean, quien en estos días ha ratificado ante la justicia uruguaya que el año pasado cinco soldados uruguayos pertenecientes a la MINUSTAH abusaron sexualmente de él en la base militar de Port Salut, cosa que parece haber sido grabada y cuyo video está siendo exhibido a través de la red.

Si se confirma que la violación a este joven es cierta ( como parece que viene siendo confirmado por los tribunales uruguayos), además de ser algo vergonzoso para nuestros vecinos latinoamericanos y un hecho bochornoso que empaña la ya bastante deslucida imagen y la historia de las intervenciones de estos cuerpos de paz en las diferentes partes del planeta, nos estaría obligando a preguntarnos si la intromisión de los gobierno extranjeros (particularmente el americano en los sucesos del derrocamiento de Aristide), no han generado más males que beneficios; si no hubiera sido mejor entregar a las autoridades haitianas la poca ayuda humanitaria recogida con motivo del terremoto; y si al fin no serán verdad algunas tesis que apelan a la capacidad de autorregulación social y el orden espontáneo de los propios pueblos.

En todo caso, todo lo dicho, así como las constantes denuncias que se han hecho a través de UNICEF y otros organismos en cuanto a los secuestros de niños de haitianos por redes de tráfico sexual que incursionan desde la vecina República Dominicana, nos estaría indicando que los habitantes de este planeta algún día tendremos que pedir perdón porque en un mundo de las características del actual exista una nación como Haití, y que, encima y por si fuera poco, todavía nos aprovechemos y abusemos de sus pobres habitantes. .

UNETE



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