Hace unos días, más exactamente el jueves 3 de mayo, Adriana Posso Rodríguez, quien entonces se desempeñaba como Contralora Intersectorial de la Unidad Anticorrupción de la Contraloría General de la República, dijo a los diferentes medios de comunicación que “(…) es increíble pero la sensación que le queda a la Contraloría es que las pruebas que se practican en la Contraloría no valen en la Fiscalía. Ni siquiera se atreven a validarlas… Hay temas en los que el país ya no puede esperar más, la salud requiere que se presenten con urgencia esa judicialización, si no judicializamos todo esto queda en un chiste…Cuál es el mensaje que le está quedando al país: 'usted se puede robar miles de millones de pesos en la salud y no le pasa nada' porque transcurre el tiempo y se da cuenta que ni una medida de aseguramiento aparece (…)".




