LA VERDAD OCULTA DE NUEVA RUMASA. Si de algo puede presumir esta España de tantas carencias en una actualidad absorbida por la crisis y la incertidumbre, es de jueces de una talla personal y profesional como son la Magistrada Alaya y el Magistrado Pablo Ruz. Es encomiable el propósito de cumplir con las competencias judiciales, imbuidas de la sobriedad estricta del deber encomendado y la templanza en la acción judicial inmersa en un marasmo de exigencia e intereses político-sociales tan complejos como alarmantes.




