Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Devaluación   ·   Cristina Fernandez de Kirchner   ·   Inflación   ·   Crisis Económica   ·   Mauricio Macri   ·   Sociedad   ·   Utopias   ·   Emigración   ·   Dignidad   ·   Valores



Una invitación a tomar, leer, meditar y orar con la Biblia en Semana Santa.


Inicio > Cultura
02/04/2012


2190 Visitas



Hoy comienza la semana poderosa del año, la semana santa. Un período de sintonización con la Divina Energía Supraconsciente que nos sustenta cada día de nuestra existencia, encarnada en la Persona de Iesus el Masiaj o el Cristo.


Eterna Energía que es Luz y que es Palabra viviente y vibrante que resuena en lo más íntimo del alma o de nuestra conciencia, y que saliendo del pequeño ámbito intimista y privado al que muchos quisieran relegarla, también está encarnada en la comunidad, eclesial y no eclesial, familiar y política, laboral y económica de la sociedad.

Si, pues esa Palabra Eterna y Omnipresente está encarnada en nuestros prójimos, en quienes amamos y en los que no amamos. Está manifestada en los que simpatizan con nuestras ideas y en los que no empatizan con nosotros. En ricos y pobres, como decía san Alberto Hurtado, y en blancos y en negros, como decía Martin Luther King.

Por el hecho de vivir muy exteriorizados y en medio de un torbellino de actividades, a los seres humanos les cuesta volverse hacia adentro y oir personalmente esa palabra secreta que nos habla en lo más profundo de nuestro ser. Por la eso es que la misericordia divina ha dispuesto a través de los siglo la difusión de las Sagradas Escrituras judeo cristianas en 1500 idiomas y dielectos del mundo entero.

Al leer sus páginas podemos apreciar y comprender la sombra o el reflejo visible de aquel eterno y luminoso mensaje que Dios ha escrito dentro de nosotros y que muchas veces nos negamos a oir. Desde esa lectura exterior nos podemos proyectar a nuestro santuario interno y volvernos receptivos a esa voz que nos habla en el silencio misterioso del alma, eso es precisamente meditar.

Aquietar los pensamientos y abrirnos al Verbo eterno que nos dirige, advierte, aconseja, consuela y profetiza. Eso es meditar, entrar en el silencio de una mente sintonizada con el infinito ser que nos da el ser. Ese verbo interior es luz, es vida, es poder verdadero y amante que nos orienta y fortalece en las pruebas de la vida y nos muestra la misión, el destino o el plan de Dios para nuestra vida.

La Biblia nos despliega ante los ojos de nuestro entendimiento cientos de arquetipos de personajes que son nuestros modelos, o bien son la muestra del camino que no debemos seguir. Todos somos profetas en potencia, servidores de Dios en ciernes, ejecutores conscientes o inconscientes de la providencia divina, valientes guerreros y santos en vías de desarrollo, héroes de la fe, y también reyes, sacerdotes, cobardes, traidores, débiles, pecadores, frágiles criaturas necesitadas de ayuda cósmica. Somos tales y cuales como la Biblia describe a los seres humanos en su relación con Dios y con los valores espirituales.

En las Escrituras podemos ver claramente la descripción luminosa y oscura de nuestro ADN, de nuestra naturaleza caida, y las posibilidades de redención y de elevación que tenemos. Nos podemos ver con los ojos de Dios por un instante y vislumbrar un destino glorioso y trascendente de Hijos de Dios, o de Dioses, si tomamos las decisiones correctas. Y si no nos podemos transformar en verdaderos demonios, y temblar a la espera de la desintegración final si decidimos rechazar radicalmente los planes de salvación que la providencia divina nos ofrece.

Lecciones de sabiduría, amor, prudencia, salud, protección, de caidas y de redención, promesas eternas, experiencias paranormales, visiones místicas, sueños proféticos, simbolos, numerología esoterica, milagros, castigos, leyes y principios saludables para la vida humana, experiencias milenarias de un pueblo en su relación con la divinidad, y un espejo de nosotros mismos para conocernos mejor, es lo que nos depara la lectura atenta de las páginas de las santas escrituras.

Aprovechemos las buenas vibraciones de la semana santa, la semana poderosa del año, para aumentar nuestra sabiduría, activar nuestro poder espiritual de Hijos de Dios, profundizar la paz interior y orar, ya sea libre y espontáneamente, o siguiendo las líneas tradicionales de los salmos, las oraciones de los profetas, o la oración del Padre Nuestro enseñada por Iesus a sus discípulos. Y unamos nuestra fuerza en oración por el mundo, por nuestras naciones, por las iglesias y sus pastores, y por nosotros mismos, ya que si somos honestos, harta falta nos hace. 



Etiquetas:   Religión

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
18438 publicaciones
4674 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora