La herencia de la inutilidad socialista ha tomado reflejo en individuos de dudosa reputación- clases dudosas de reputación hay muy variadas- que asoman de manera farsante en las filas del Partido Popular. La reputación de Oyarzábal se mancha con la estulticia personal y no es extraña tal idiocia con los antecedentes estudiantiles de este vago de marras.



