Me sorprendió gratamente escuchar al vicepresidente de la CEOE y presidente de la patronal madrileña, Arturo Fernández, decir que los empresarios están dispuestos a renunciar a las subvenciones. "Las patronales y los sindicatos deben financiarse con las cuotas de sus socios” vino a decir en su intervención. Ante esta buena predisposición de los empresarios a prescindir del chollo subvencionado y de acuerdo con el agobiante estruje a nuestras sufridas economías, Rajoy no debería de esperar ni un minuto más para adoptar esas medidas, populares o impopulares, para anular las generosas subvenciones a sindicatos, patronales, partidos y resto de agraciados con excelsas y millonarias mamandurrias.



