La Argentina pierde U$S 450 millones de dólares por cada feriado que el gobierno decreta. El impacto en la industria, servicios públicos, salud y educación que no operan, no beneficia al resto de la economía. Por otro lado, lo que se gasta en un fin de semana largo en centros de turismo del país, se ajusta luego a lo largo del mes en la ciudad de residencia, ya que no es su origen un incremento de la capacidad adquisitiva o real de consumo, sino que es simple y puro gasto inflacionario.



