En algunos estados mexicanos la democracia se construye gramo a gramo y la política es patrimonio de los narcotraficantes. En estos estados corruptos, es donde el poder se manifiesta mediante la violencia, una violencia desmedida fuera de todo control policial o militar, entre estos estados se encuentra chihuahua, sinaloa, guerrero, durango, baja california, oaxaca, sonora, michoacan y nayarit. Aquí y en otros, suceden con toda impunidad guerras entre carteles del narcotráfico con armas de potencia militar, ejecuciones publicas, decapitaciones, ahorcamientos, desmembramientos, descuartizamiento de cuerpos, tiroteos, secuestros, desapariciones, abusos sexuales etc...




