Toda persona que participa de una vida en sociedad[1]se enfrenta diariamente a obligaciones y toma de decisiones de cualquier tipo, las que habiendo sido establecidas por un estado de derecho, que actúa regulando la organización humana, dentro de un territorio determinado, donde tiene existencia real un orden vinculado a lo social, político y jurídico establecido mediante normativas claramente definidas y orientadas al bien común de las personas de esa sociedad.




